El coronavirus cambiará el mercado laboral para avanzar hacia “La Revolución Laboral 5.0”.

Resaltará la flexibilidad y el conocimiento; dirá adiós a las oficinas, dará la bienvenida a la movilidad y transformará el empleo del futuro.

1. Del Conocimiento

Nuevo modelo que va a demandar un desarrollo de las habilidades socioemocionales:

  • Flexibilidad, trabajo en equipo, iniciativa, idiomas (fundamentales ya en la economía global) y no solo uso de la tecnología sino de la creación.

2. Desaparición de oficinas y horarios

Las recepciones con robots o líneas de cajas de autoservicios en los supermercados. La población activa mundial en 2016 era de 3.422 millones de personas y están creciendo a un ritmo de 25 millones por año.

El trabajo rutinario desaparecerá, y por consiguiente la adaptabilidad y formación continua, estará por encima del nivel de estudios, y creándose como centro de todas las miradas.

Habrá nuevas ocupaciones de las que no hemos oídos ni hablar y en las que muchos seremos obsoletos. Llega nueva etapa de trabajos Uber, Airbnb o Amazon, además lo digital nos dará la sensación de que nos invade algo y a su vez desaparece.

3. El teletrabajo con nueva norma del smartworking o empleo inteligente

Nuevas fórmulas laborales: el darwiniano “adaptarse o morir“, pensar diferente, demanda de una mano de obra que supla a los robots con emociones: la educación o la salud se controlen con un aparato. Pero faltará la persona que dé cariño y empatía, lo cual no tiene una máquina. En el otro extremo se situarán los que aprovechen algo muy cualificado y específico, los de la franja central son los que más van a sufrir.

4. Trabajadores a la carta

El sector de servicios, que llega a ser el 70% de la ocupación en algunos países, evoluciona a una economía uperizada: no hay un trabajador fijo, sino alguien que cumple encargos concretos y de cuya responsabilidad se desliga la compañía. Ocurre, con decenas de oficios: lavanderías, diseñadores o fontaneros.

5. Oficina móvil, contratos a la carta por demanda

Cambiará las relaciones interprofesionales o incluso la manera de ser, al ahorrar un local o tener que soportar horas muertas de nueve a cinco, los empresarios y los asalariados contarán con mayor flexibilidad para elegir no un equipo sino personas particulares y contratar ‘on demand’, es decir, a la carta:

Se pagará una entidad y un sueldo a un equipo en el que cada uno tiene un papel. En el futuro, la actividad será personalizada, pidiendo cosas puntuales. Ni siquiera se necesitará un almacén o inventario.

6. Reducción de la desigualdad

Se equilibrará la desigualdad de género, mujeres podrán formar parte de trabajos pensados para hombres, como las fábricas: Las máquinas no requerirán ese esfuerzo físico que se les reservaba a ellos, y tendrán más facilidad de combinar con el cuidado de los hijos.

El teletrabajo o empleo inteligente no será la alternativa, sino la norma, los nativos digitales, tienen una actitud mucho más independiente.

7. Impacto tecnología exponencial con pérdida masiva de puestos de trabajo

La tecnología global e imparable será la mayor culpable de esta metamorfosis. Sobre la mesa están las actuaciones pensadas por gobiernos y patronales antes los retos que conllevan: desempleo masivo, merma de recaudación impositiva o insostenibilidad de las pensiones. Se establece la dotación de una renta básica para aquellos expulsados del sistema o una concentración de horas laborales, trabajar ciertos días menos horas

(Carlos Slim)

8. Tecnología cotidiana

La Nanotecnología, la inteligencia artificial y la computación cuántica, provocaran cataclismos, a diferentes ritmos en las zonas aventajadas con la asimilación de nuevos modelos creativos como, Uber, Airbnb o Amazon.

En Sudamérica se escuchan voces que claman por la urgente inversión “tecnológica, socioemocional y física” entre los jóvenes.

En Europa hay cierta resistencia por “vallas culturales”. Y en África o Asia existe una aceleración inclasificable que, en algunos casos, ha omitido algún paso de la historia (se ha pasado de lo manual a lo digital casi sin periodo técnico).

Hasta la alimentación va a cambiar, ya que habrá aparatos que customicen una dieta y digan en cada momento qué se necesita.

Por lo anterior se traducirá en estar más contento, ya que en el futuro, la parte emocional va a ser muy fuerte y satisfacción de lo que se realiza.

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