El gobierno de Honduras promueve activamente las Zonas de Desarrollo Económico (ZEDE) como una de las soluciones a la falta de empleo y como una de las vías al desarrollo más rápidas y oportunas.

El presidente Juan Orlando Hernández, su creador político, está convencido que es el camino correcto, y cuenta con el apoyo del empresariado nacional, aunque existen algunas voces críticas sobre el tema.

Primero fueron las Ciudades Modelo, consideradas inconstitucionales por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, lo cual generó una crisis en los poderes del Estado que todavía tiene sus coletazos a nivel nacional e internacional.

El ahora primer mandatario Hernández, por entonces todavía en la presidencia del Congreso Nacional, modificó el proyecto y creó las ZEDE, cuya primera expresión podría concretarse en breve en la zona sur del país.

Según la presentación brindada por el gobierno nacional en el Foro Centroamericano de Finanzas e Inversión, las ZEDE serán espacios territoriales altamente atractivos a la inversión nacional y extranjera, las cuales son parte inalienable del Estado de Honduras, sujetas a la Constitución de la República y al gobierno nacional en los temas relacionados a soberanía, aplicación de justicia, territorio, defensa nacional, relaciones exteriores, temas electorales, emisión de documentos de identidad y pasaportes, conforme lo establecido en el Artículo 329, en su séptimo párrafo de la Constitución de la República.

Las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico tienen personalidad jurídica, están autorizadas a establecer su propia política fiscal y normativa, y fueron creadas con el propósito de acelerar el cumplimiento de las metas del Plan de Nación y facilitar condiciones que permitan al país la inserción en los mercados mundiales bajo reglas altamente competitivas y estables.

Esto, mediante la adopción de tecnologías que permitan producir con alto valor agregado, en un ambiente transparente y capaz de atraer las inversiones nacionales y extranjeras que se requieren para crecer aceleradamente, crear los empleos que se necesitan para reducir las desigualdades sociales y dotar a la población de los servicios de educación, salud, seguridad pública e infraestructura, que permitan una mejora real en las condiciones de vida de los hondureños.

Según lo explica el asesor presidencial Ebal Díaz, las ZEDE pueden crearse con el objetivo de desarrollar centros logísticos internacionales, Cortes Comerciales internacionales, distritos especiales de inversión, distritos energéticos renovables, zonas económicas especiales, zonas sujetas a un sistema jurídico especial, zonas agroindustriales especiales y zonas turísticas especiales.

En cuanto a sus beneficios, Ebal Díaz indica que brinda oportunidades para crecer económicamente en forma acelerada, genera fuentes de empleo, da oportunidades para tener buenos servicios educativos y de salud, fortalece el sentido de orgullo e identidad local positiva, favorece el desarrollo económico, ofrece posibilidades de desarrollo local y regional, brinda oportunidades de inversión a capitales nacionales e internacionales y mejora la calidad de vida de las comunidades circundantes, minimizando así la emigración.

La captación de inversión extranjera directa

En el año 2013, la inversión extranjera directa (IED) en Centroamérica, creció de un modo increíble con respecto al 2012, recibiendo US$48.000 millones, lo cual implicó un aumento del 92% de un año al otro.

Según los especialistas, este aumento se debe a varios factores, entre ellos entornos más estables, con algunos avances en seguridad jurídica, los acuerdos de libre comercio, la proximidad geográfica con algunos centros de consumo, y un sólido crecimiento del PIB en algunos países de la región.

Este aumento de la IED se centró, principalmente, en los campos de generación y distribución de energía, en los servicios financieros, en las industrias, en las telecomunicaciones y en la minería.

Nicaragua es uno de los países que más inversiones ha obtenido en el campo minero, en tanto que la energía ha estado presente en toda la región, con plantas eólicas, hidroeléctricas y geotérmicas.

Aunque este aumento del flujo de inversiones es prometedor, todavía queda mucho camino por recorrer, para que las economías del área puedan captar aún más capitales de inversión y se establezcan vínculos más estrechos con los mercados internacionales de mayor crecimiento.

El ministro de Desarrollo Económico de Honduras, Alden Rivera, manifestó que en el país, la IED proviene mayoritariamente de Canadá, Estados Unidos, México, Europa y de los otros países del área centroamericana.

En la mesa constituida para tratar este tema, participaron Luis David, de Invest in Guatemala, David Majano, de Claro Honduras y Gabriel Sánchez, de ProNicaragua, con la moderación de Katie Llanos-Small, de Latin Finance.

Según lo comentara previamente el ministro de Finanzas hondureño, Wilfredo Cerrato, JP Morgan invertirá por primera vez en el país, por medio de un acuerdo que se firmará mañana, 30 de enero. Al respecto, la moderadora señala que Guatemala ha tenido el año pasado un crecimiento de US$800 millones en IED, Nicaragua ha aumentado en US$900 millones de la misma moneda en los tres primeros trimestres de 2014, y El Salvador, en el mismo período, vio un crecimiento de US$700 millones.

Según Luis David, hay razones endógenas y exógenas que explican este crecimiento. Entre las primeras, democracias más estables, mayor interés por atraer capitales, cercanía geográfica de grandes centros de consumo y poblaciones jóvenes. Entre las segundas, señala, principalmente, que los territorios tradicionales han dejado de ser competitivos por diversas razones.

Majano entiende que la IED seguirá creciendo, especialmente en las industrias, como las maquilas, en la intermediación financiera y en hotelería, entre otros. Señala que en el norte de Honduras se han efectuado inversiones interesantes en este último rubro y que existen condiciones favorables para aumentar ese tipo de inversiones.

Asimismo, Majano indica que EE.UU. ha invertido en el país unos US$500 millones en 2014, siendo el inversor más importante, en tanto España es otro socio comercial de primer orden, siguiéndole México.

Gabriel Sánchez, por su parte, señala que en Nicaragua, en los dos últimos años, el PIB creció en 3 a 5 puntos, algo interesante que atrae inversores. Éstos han estado participando en el país en forma creciente, y explica el fenómeno por medio de dos factores que considera esenciales: el diálogo establecido de manera permanente entre el gobierno y los empresarios y los incentivos fiscales.

Los panelistas coinciden en que las cifras de IED no reflejan el verdadero impacto que producen, porque las mediciones son diferentes en cada país y no hay una uniformidad en tal sentido.

Según Majano, muchas utilidades y reinversiones no se registran, porque falta un marco regulatorio para tomar medidas estándares y obtener asi números más precisos en toda la región.

Este eventual marco regulatorio deberá propiciar las inversiones y dar, por sobre todo, seguridad jurídica. Se ha avanzado en este aspecto, pero todavía persisten las dudas en muchos inversores.

Publicado en Estrategia y negocios.net