Rebasará a lo asignado al programa de combate a la pobreza.

El Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2017, indica que el gasto programable destinado al pago de aportaciones a seguridad social aumentará en:

89 mil millones de pesos, ya que los recursos para ese rubro pasan de 553 mil 686 millones de pesos en 2016 a 642 mil 744 millones de pesos para 2017.

Este aumento  es para cubrir el pago de pensiones y jubilaciones a cargo del gobierno como son las del IMSS, ISSSTE, Fuerzas Armadas, Ferrocarriles Nacionales de México en liquidación, Luz y Fuerza del Centro en liquidación, entre otros beneficiarios.

Aunque al mismo tiempo

El PEF 2017 muestra que el presupuesto total para el programa Prospera  será de 82 mil 405 millones de pesos, esté prácticamente equivale al monto en el que aumentará el gasto en el pago de pensiones y jubilaciones.

Es de mencionar que Prospera, programa con vertientes de desarrollo social, educación y salud para combatir la pobreza, se quedó sin aumento en su presupuesto para 2017, ya que sólo se le asignaron 239 millones de pesos adicionales, es decir, menos de uno por ciento de incremento nominal.

El gobierno federal promete en su estrategia programática de  hacer frente al impacto económico derivado del incremento del número de pensionados que engrosarán las nóminas de pensiones de los institutos. Así como impulsar la reestructura de los sistemas de seguridad social para garantizar su viabilidad financiera.

Sin embargo, Héctor Villarreal, director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), fundamenta que se necesita hacer un esfuerzo real en el diseño y asignación de recursos dentro del presupuesto para encontrar una salida al círculo vicioso en el que nos encontramos, que es aumento del gasto en pensiones y ajustes presupuestales a programas de pobreza.

“Por un lado el gasto en pensiones aumenta de manera rudísima y  por el otro aumenta el servicio de la deuda, considerando que no  se  tiene los ingresos petroleros y en las finanzas públicas la presión de la deuda. Eso significa que sobre los recursos que quedaron se deberá recortar y es probable que en el futuro observemos esos programas de Prospera cada vez más austeros”, expuso.

El experto dijo que es indispensable que haya una discusión de cómo salir de ese círculo vicioso o de lo contrario, muchos de los problemas en la asignación del gasto para 2017 se repetirán en 2018.