El 33.5 por ciento gana hasta un salario mínimo y 16.2 por ciento no recibe ingreso por su trabajo.

n10​En México hay 11.7 millones de personas adultos mayores (de 60 años y más), cuya tasa de participación económica es de 33.7 por ciento y sólo 26.1 por ciento está pensionado, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

En el marco del Día internacional de las personas de edad, a celebrarse este 1 de octubre, el organismo detalló que tres de cada cuatro adultos mayores, es decir, 74.3 por ciento, se inserta en el mercado laboral mediante la informalidad.

En ese sentido, detalló que 33.5 por ciento gana hasta un salario mínimo y 16.2 por ciento no recibe ingreso por su trabajo.

A su vez, explicó que del total de los ingresos corrientes de los hogares donde vive al menos un adulto mayor, 30 por ciento provienen de transferencia, de las cuales más de mitad (54.8 por ciento) son por jubilaciones, pensiones e indemnizaciones por accidente de trabajo, despido y retiro voluntario.

En México el proceso de envejecimiento se hizo evidente a partir de la última década del siglo pasado, al mostrar una inercia que cada vez se hace más notoria, pues la participación relativa de adultos mayores pasó de 6.2 a 9.7 por ciento entre 1990 y 2014 y se espera que en 2050 se incremente a 21.5 por ciento.

El organismo mencionó que el número de adultos mayores en México duplicó su monto en las últimas décadas, al pasar de 5.0 a 11.7 millones de personas de 1990 a 2014.

Precisó que al interior de este grupo de edad se visualizan diversas etapas de desarrollo que marcan estilos de vida diferenciados, toda vez que se hace evidente la pérdida gradual de capacidades motrices y cognoscitivas conforme avanza la edad.

Así, expuso el organismo, de las personas de 60 años y más estimadas para 2014, una proporción de 31.5 por ciento está en una etapa de prevejez (60 a 64 años); 41.1 por ciento se ubica en una vejez funcional (65 a 74 años); 12.3 por ciento se sitúa en una vejez plena (75 a 79 años) y 15.1 por ciento transita por una vejez avanzada (80 años y más).

De acuerdo a las proyecciones de población que estima el Consejo Nacional de Población (Conapo) para 2025 y 2050 el monto de adultos mayores aumentará a 17.2 y 32.4 millones de personas, de manera respectiva.

A su vez, consideró que un enfoque de derechos obliga a mejorar la capacidad institucional (gobierno y familias) para combatir la pobreza y la desigualdad en la que viven muchos adultos mayores.

El Inegi expuso que el aumento en la sobrevivencia de la población provoca que la mayor parte de las defunciones se de en edades avanzadas, y en 2012 de las 602 mil muertes registradas 61.9 por ciento corresponde a personas de 60 años y más.

Mencionó que de los adultos mayores que fallecieron en ese año, 18.7 por ciento no tenía derechohabiencia, por lo que en la actualidad, uno de los grandes desafíos de la política pública es ampliar su cobertura y promover la prevención y el cuidado de la salud.

Además, detalló que en 2012 del total de egresos hospitalarios en personas de 60 años y más, 13.5 por ciento es por demencia no especificada, 13.2 por ciento por trastornos mentales y del comportamiento debido al uso del alcohol y 12.3 por ciento por trastornos depresivos.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), en el segundo trimestre de 2014, la tasa de participación económica de la población de 60 años y más es de 33.7 por ciento; en los hombres es mayor (50.7 por ciento) que en las mujeres (19.4 por ciento).

Al respecto precisó que el nivel de inserción al mercado laboral disminuye en la medida en la que avanza la edad; así, 49 por ciento de las personas de 60 a 64 años se inserta en el trabajo como personal ocupado o como buscador de empleo y disminuye a 10.6 por ciento en aquellos que se están en vejez avanzada (80 años y más).

Solo 9.1 por ciento de los adultos mayores es empleador, en tanto que 50.5 por ciento trabaja por cuenta propia y 4.9 por ciento son trabajadores sin pago.

El organismo abundó que de acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo y Seguridad Social (ENESS), levantada en 2013, sólo una cuarta parte de los adultos mayores está pensionado, con una proporción de 26.1 por ciento; este porcentaje es casi dos veces mayor en los varones (35 por ciento) que en las mujeres (18.5 por ciento).

Apuntó que 77.8 por ciento de las pensiones provienen del IMSS, mientras que 14.7 por ciento las otorga el ISSSTE y 7.5 por ciento otras instituciones.

En los hombres 47.3 por ciento de pensionados se da por jubilación o tiempo de servicio; 43.1 por ciento por retiro, vejez o cesantía en edad avanzada y sólo 4.7 por ciento es pensionado por accidente o enfermedad de trabajo.

En tanto, en las mujeres esta configuración cambia de forma radical; así, 45.3 por ciento está pensionada por viudez, 30.6 por ciento por jubilación o tiempo de servicio y 19.2 por ciento por retiro, vejez o cesantía en edad avanzada, anotó.

De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares 2011 (ENDIREH 2011) de las mujeres alguna vez unidas (unidas y exunidas) de 60 y más años, 45 por ciento declaró haber sufrido algún tipo de violencia por parte de su pareja o ex pareja (a lo largo de su vida).

Además, datos de dicho estudio arrojan que 18 por ciento de las mujeres unidas o exunidas de 60 años y más declararon haber padecido agresiones por parte de otros familiares distintos a su pareja o ex pareja, en estos casos los principales agresores resultan ser los hijos (43.3 por ciento) e hijas (37.3 por ciento).

Datos de la ENIGH 2012 indican que en el país hay 31.6 millones de hogares y en tres de cada 10 vive al menos una persona de 60 años y más y del total de los ingresos corrientes de los hogares donde vive al menos un adulto mayor, 30 por ciento proviene de transferencias.

Refirió que 17.7 por ciento de los adultos mayores reside en viviendas con un hacinamiento mayor a 2.5 personas por cuarto, 3.4 por ciento habita en hogares que presentan carencia por piso de tierra; 1.8 por ciento vive en un hogar con techos de lámina de cartón o desechos y 1.4 por ciento lo hace en viviendas con muros de embarro o bajareque; de carrizo, bambú o palma; de lámina de cartón,metálica o asbesto; o material de desecho.

En cuanto a las carencias por servicios básicos, 20.7 por ciento de los adultos mayores habita en viviendas donde el combustible para cocinar es carbón o leña; 9.0 por ciento reside en viviendas que no cuenta con drenaje conectado a la red pública o a una fosa séptica y 8.5 por ciento habita viviendas sin agua entubada dentro de la vivienda o dentro del terreno, agregó.

​Fuente: Dinero en Imagen