RH debe dejar de pensar en el teletrabajo como único concepto e integrarlo a una nueva alternativa de gestión de trabajo digitalizado con la disposición de todas las herramientas con el objetivo de elevar la productividad; así como la satisfacción y felicidad de los colaboradores.

Rh debe saber que las empresas elevan eficacia cuando ponen el poder en manos de sus trabajadores, por lo que surge el concepto de ‘Smart Working’.

Un concepto que tiene como fin flexibilizar en un alto grado la autonomía de las personas y la selección de las herramientas de apoyo en la gestión.

3 acciones para gestionar la flexibilidad laboral

Debemos de cambiar de paradigma y dejar de penalizar al empleado que trabaja desde casa y premiar al que va a calentar la silla.

1.- Pagar con salario emocional

Los empleados valoran el ofrecimiento de cierta autonomía y flexibilidad, que muchas veces es más satisfactorio que lo económico.

2.- Gestionar con la hiperconexión

Hoy el trabajo ya no es un lugar, sino una actitud. El correo electrónico, las videoconferencias o soluciones en la nube, ya pocas excusas justifican la imposición del rígido horario.

3.- Puestos de trabajo sin límite

La función de un colaborador no empieza y termina donde está la persona; es el propio desempeño profesional del trabajador.

Aprender a elegir las adecuadas herramientas de trabajo y de gestión

La mayoría de las organizaciones niega a sus empleados la posibilidad de elegir en dónde ejercer su trabajo. Con las herramientas adecuadas cada vez se puede ser más abierto.

RH en coordinación con TI

RH no debe delegar completamente la responsabilidad de adquisición de nuevas tecnologías al departamento de TI.

El decidir por ellos mismos qué tipo de plataformas se necesita para llevar su actividad profesional, tienden a poner a su disposición herramientas que tienen un uso indebido o no se optimizan.

RH debe conocer las verdaderas necesidades, habilidades y capacidad de facilitación del usuario final.