Por Fernando Sentíes.

El Salario en México es un problema social, legal y sobre todo, político

En el año 1990 fui a vivir a Canadá, y una de las cosas que rápidamente aprendí era que la distribución de la riqueza era muy diferente a como es en Latino América, era mucho más justa y equitativa. Por supuesto que esto no es nuevo, se ha sabido siempre, por eso existe el número de migrantes que existe arriesgándolo todo tratando de obtener una vida “digna”.

Lamentablemente no se logra el objetivo, pues aun cuando logren llegar al país vecino y obtener un empleo, no logran dignidad, pues se les ve, y se les trata como ciudadanos de segunda, perseguidos y discriminados. Así que podrán ganar más, pero no logran una vida “digna”.

Por otro lado, todo el sistema económico mexicano, está diseñado para hacer pobres, pues a mucha gente se les paga para que no sean esclavos, pero sabemos que no fue diseñado para tener una vida digna, los salarios mínimos y los sindicatos, que son dos de los instrumentos más socorridos para proteger a los empleados de la explotación laboral, no han servido más que para exactamente lo contrario. Me explico.

El salario mínimo, es para morirse de la risa, de hecho, casi no sirve más que para dos cosas:

a) Una medida económica (determinar multas y pagos) como tasa de referencia, o
b) Para explotar a la gente legalmente

El salario minimo en México

Si consideramos que un banco te presta en función de aproximadamente el 35% de tu ingreso “comprobable” para comprar una vivienda, significa que un obrero que gana $1,542.20 al mes (y suponiendo que fuera sujeto de crédito, que por supuesto no lo son), sólo podría pagar una hipoteca de $539.77 pesos al mes, eso quiere decir que si esta persona quiere comprar una vivienda, suponiendo que tenga el 10% para el enganche, dicha vivienda tendría que tener un precio de aproximadamente $45,000.00 pesos ¡para pagarla en aproximadamente 25 años!

Si a esto le agregas una devaluación del peso del 10%, que hace que el poder adquisitivo de los empleados sea menor, lo que esto significa es que esta gente tiene que vivir en zonas marginadas, sin servicios, y normalmente en casas hechas por ellos mismos o familiares.

Afortunadamente, en la realidad no mucha gente trabaja ya por un salario mínimo, cuando menos en el D.F. según Miguel Angel Mancera, sólo el 9% de la población gana el salario mínimo, pero aunque usted no lo crea, aún hay muchos que trabajan 8+ horas al día por un sueldo miserable de $70.10 pesos diarios, que en dólares al tipo de cambio de hoy es de $4.46 USD. Es decir, te alcanza para comprar una combo de Cuarto de Libra en McDonald’s al día  si ganaras el doble, te alcanza para dos. ¿De dónde se supone que esta gente sacaría para todo lo demás que necesita para vivir?

La distribución de la riqueza no es cuestión de política, es cuestión de justicia. En mismo E.U. que es la “capital” de capitalismo (valga la redundancia), pero como ejemplo cualquier país desarrollado, la distribución de la riqueza se “balancea” a través del sistema fiscal, pues se cobra en función de lo que ganas, y se te da en función de lo que necesitas, de manera que los que más tienen más pagan, y los que menos tienen más reciben, pero en México, esto no es así.

Por otro lado, los sindicatos, que tanto cacarean sus “Conquistas laborales”, que no han sido más que “concerta-cesiones” con fines políticos, y que no han servido más que para impedir que las empresas puedan pagar mejores salarios basados en la oferta y la demanda del trabajo, las empresas podrían  pagar mucho más para que la gente pueda tener acceso a créditos y vivienda digna, pero tendrían que estar libres del yugo y el estigma de “explotadoras” bajo el que están en México para despedir gente, pagar cargas fiscales que no sirven más que para mantener instituciones obsoletas, más que para protección de los trabajadores, y dar prestaciones que se pueden convertir en parte del salario o prestaciones generales que podrían resultar en tu contra al hacer recortes. Mucha más gente estaría mejor preparada, y mucho mejor pagada. El país sería además, mucho más competitivo.

Por otro lado, la historia nos ha mostrado que los líderes sindicales, no ayudan a nadie más que así mismos, que por supuesto que no viven con salarios mínimos, y lo que menos les interesa es el bienestar de sus agremiados, y para muestra sólo recordemos a Carlos Romero Deschamps, Napoleón Gómez Urrutia, Elba Esther Gordillo, etc.

Como empresas Éticas, deberíamos de pagar justamente a nuestros empleados y asegurar que contratamos gente competente, a la que se le exija mucho, y pagarles justamente para que puedan vivir de manera digna. Que puedan tener acceso a vivienda con servicios básicos y con condiciones salubres.

Recientemente en Seattle, un CEO anunció que renunciaría a parte de su sueldo para asignarlo a sus empleados. Dan Price de “Gravity Payments” renunció a casi un millón de Dólares de su sueldo para apoyar a sus 120 empleados.

El salario minimo en México crea pobres

En AMITAI, alineados a nuestra misión, visión y valores, no hemos renunciado a un millón de dólares porque no los gana ni el CEO, pero hemos implementado un programa para elevar la calidad de vida de nuestros empleados, llamado “Pago Digno para una vida digna”, en donde el objetivo es reducir los abismos salariales entre los directivos y los operativos, para que ninguno de nuestros empleados gane menos de lo que ganaría en el país vecino del norte, independientemente de la función que realice. Esto nos ha permitido, por un lado, exigirles más, tener una muy baja rotación, tener mucha gente que quiere trabajar en nuestra empresa, elevando la satisfacción y el compromiso de los colaboradores, etc.

Si todas las empresas en México hiciéramos lo mismo:

a) Fomentaríamos el consumo
b) Reduciría la criminalidad
c) Reduciría la migración ilegal al extranjero
d) Aumentaría la productividad
e) Elevaría la educación
f) Elevaría la competitividad
g) Reduciría la brecha de la distribución de la riqueza y la polarización social
h) Fomentaría la educación, para una justa competencia por el sueldo
i) Eliminaría la bandera política de la injusticia social

Sergio Sarmiento advierte en su columna en el reforma, los efectos negativos de los salarios mínimos.

Si esto sucediera de la noche a la mañana, habría ciertas desventajas económicas, tales como encarecimiento de la mano de obra, y en un país donde lo único que se vende es mano de obra, porque no hay investigación y desarrollo, eso sería crítico. Sin embargo a la larga, esto haría de México un país más próspero.