Las empresas de América Latina tienen mucho por hacer en materia de productividad y tienen las herramientas tecnológicas para hacerlo. Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), en 2015 la productividad promedio en la región alcanza US$15,617 per cápita y se encuentra lejos de los países que lideran el ranking global. En Noruega, Luxemburgo y Estados Unidos el índice llega a los US$77,000 por persona.

En América Latina, la productividad no distingue entre países grandes y pequeños. Los países más pequeños pueden igualar o incluso superar a las economías más grandes, como Brasil, México, Argentina y Colombia.

Chile es el país de la región con mejor índice de productividad, con US$24,170 de producción per cápita. Lo siguen Argentina y Uruguay, con niveles similares. En cambio, Bolivia muestra el peor rendimiento de América Latina, con una productividad de US$6,530.

Top ten de América Latina

1. Chile (US$24,170)

2. Argentina (US$22,459)

3. Uruguay (US$21,387)

4. México (US$18,370)

5. Brasil (US$15,941)

6. Costa Rica (US$15,534)

7. Colombia (US$14,164)

8. República Dominicana (US$13,347)

9. Venezuela (US$12,638)

10. Ecuador (US$11,839)

Euromonitor Internacional elaboró un ranking de productividad por ciudades. Es interesante notar que la tabla de posiciones difiere de la de países. Al inicio del listado se encuentra Montevideo y luego sorprende Caracas. Más atrás se ubican Río de Janeiro, Buenos Aires y San Pablo. Esta información cobra relevancia de cara al futuro. Los especialistas estiman que en 2025 el 85% de la población de América Latina vivirá en zonas urbanas. Las 198 ciudades más importantes de la región aportarán el 65% del crecimiento económico.

El desafío de América Latina es mejorar los índices de productividad. Si bien las políticas públicas condicionan las variables económicas, las empresas tienen mucho por hacer para mejorar sus desempeños.

Las empresas tienen la capacidad de diagramar estrategias para mejorar la productividad y optimizar sistemas internos. El capital humano de una compañía es su recurso más importante y una gestión eficiente puede mejorar varios índices. La incorporación de tecnología agiliza el rendimiento de las personas con el fin de conseguir los mejores resultados para la empresa.

El área de Recursos Humanos es cada vez más relevante para los directivos que necesitan optimizar los enlaces entre distintos niveles de la organización para concretar objetivos del negocio. Se ha convertido en el departamento clave de cualquier empresa que quiera mejorar su productividad, ya que aporta información sustancial para la organización y la optimización del proceso productivo en todas sus áreas. Pero para hacer más eficiente la tarea de este departamento es necesario potenciarlo con herramientas tecnológicas en la Nube. Estas innovaciones permiten la gestión de talento para conocer su nivel de desempeño, el cumplimiento de estrategias y la formación requerida para lograr objetivos definidos.

Otro aspecto clave para mejorar la productividad es tener iniciativas que fomenten la innovación. Incorporar nuevas herramientas que permitan mayor flexibilidad y velocidad para adecuarse a las necesidades de una empresa es un diferencial que hay que aprovechar al máximo para afrontar los desafíos del futuro.

Fuente: Meta4