Las investigaciones por parte de las autoridades brasileñas en torno al caso de corrupción de Odebrecht han puesto en la mira a funcionarios mexicanos.

En un reciente encuentro realizado por la Procuraduría General de la República Federativa de Brasil, y en el que participaron al menos una docena de procuradores latinoamericanos, Raúl Cervantes Andrade, Procurador General de la República, aseveró que cooperará con las averiguaciones para esclarecer los sobornos de la constructora.

En el encuentro los fiscales suscribieron una declaración sobre la cooperación jurídica contra la corrupción. Entre los asuntos más destacados resaltan los siguientes:

  • Los fiscales de Brasil buscan nombres y detalles de las personas que pudieron estar involucradas en los sobornos. En el caso de México, las autoridades de aquel país señalan una suma por 10.5 millones de dólares a funcionarios mexicanos.
  • Los convocados consideraron fundamental desmantelar la corrupción internacional para fortalecer la institucionalidad.
  • Reforzar la cooperación jurídica internacional.
  • Auxiliar a los países interesados y obtener pruebas a fin de dar seguimiento a las investigaciones y acciones penales en sus respectivas jurisdicciones. El convenio de colaboración se firmó el 16 de febrero en la capital brasileña, por México, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana y Venezuela.

Para la Procuraduría General de la República es importante comprometerse y brindar la más amplia, rápida y eficaz cooperación jurídica internacional en los casos Odebrecht y Lava Jato

La procuraduría colaborará en la constitución de equipos conjuntos de investigación, bilaterales o multilaterales, que permitan investigaciones coordinadas para dicho caso.
Equipos conjuntos que actuarán con plena autonomía técnica y procurarán comunicaciones e informaciones espontáneas. Asimismo, la dependencia aseguró que respetará las limitantes que imponga el debido proceso; sin embargo, la discretísima actuación del gobierno mexicano en este caso contrasta con el protagonismo que otras autoridades de la región han asumido en el escándalo de Odebrecht.

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, afirmó que Odebrecht se tiene que retirar del ahí, castigando así no sólo los sobornos por 29 millones de dólares que la constructora dio a peruanos, sino aplicando una sanción contundente a la empresa brasileña, que tiene contratos en esa nación andina por miles de millones de dólares.

A diferencia de las declaraciones del mandatario peruano, en México no ha habido una postura clara al respecto. Por ejemplo, el por qué se dan precios preferenciales a la Planta Etileno XXI, operada por Braskem, de una filial de Odebrecht.

El contrato firmado en 2009, ha sido reservado por veinte años, y ni el escándalo internacional ha logrado que en México se revisen los negocios que hace esa empresa en nuestro país.
Periodistas que han solicitado acceso a ese contrato de Etileno XXI, donde han encontrado una y otra vez la negativa de Pemex.

Es momento de poner en la mesa de discusión una postura clara. La declaración firmada en la capital brasileña es un buen inicio para transparentar las relaciones de Odebrecht con funcionarios mexicanos.


Fuentes:

www.gob.mx | El financiero | www.gob.mx