Cuando el management desconoce los entornos de motivación

Las personas que llegan crónicamente tarde a todo pueden ser frustrantes y desconcertantes para quienes las tienen que esperar.

Una explicación para su comportamiento es engañosamente simple, dicen los psicólogos: estas personas básicamente subestiman el tiempo que les llevará hacer una tarea.

Este es un concepto poco conocido llamado la falacia de la planificación, o una fuerte tendencia a subestimar crónicamente el tiempo que llevará completar tareas. Y este patrón de comportamiento es uno de los más difíciles de cambiar, dicen expertos.

“Es un juicio que se creería que las personas estarían motivadas para hacerlo correctamente”, dijo Justin Kruger, psicólogo social y profesor en el departamento de márketing de la Escuela de Negocios Stern de la Universidad de Nueva York.

Llegamos tarde