Así lo establece una investigación de la UNAM

El sueño es crucial para almacenar y consolidar la información obtenida en el día y favorece la salud física y mental.

Si una persona no duerme lo necesario disminuye su nivel de atención y, en consecuencia, su capacidad de aprendizaje y memoria, expuso Fructuoso Ayala Guerrero, jefe del Laboratorio de Neurociencias de la Facultad de Sicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Para el investigador, dormir es más relevante que comer, pues nadie podría vivir insomne. Lo onírico tiene una función aún no bien comprendida, pues la naturaleza difícilmente genera capacidades inútiles en la supervivencia de los organismos.

Soñar estimula mecanismos que permiten imaginar, planear y determinar cómo reaccionar y resolver dificultades de nuestras actividades cotidianas, señaló con ocasión del Día Mundial del Sueño.

El cerebro se divide en dos hemisferios conectados entre sí por medio de comisuras, es decir, paquetes de fibras nerviosas. Una de las más importantes es el cuerpo calloso, enlace fundamental para que el individuo actúe de manera razonada, como se espera de un adulto. En los menores de 20 años esta estructura no ha madurado del todo, lo que explica parcialmente la inestabilidad de la adolescencia.

En un comunicado difundido por la UNAM, el especialista señala que cada hemisferio se ha especializado en funciones distintas: el izquierdo es más eficiente en comunicación hablada, mientras el derecho procesa las emociones e integra los componentes de la información.

Sin embargo, agrega, hay sujetos carentes de cuerpo calloso debido a que nacen sin él o porque sus fibras nerviosas han sido seccionadas (como se hace con pacientes con epilepsia grave e incontrolable mediante fármacos). Esta situación plantea interrogantes de interés filosófico y fisiológico, como, ¿qué pasa en estos casos?

Si ambos hemisferios son desconectados, el humano genera personalidades en desacuerdo constante; es como si hubiera dos individuos en uno, dijo.

Un ejemplo de esta afección es Laurence Kim Peek, hombre nacido sin cuerpo calloso y capaz de leer dos páginas, simultáneamente, en 10 segundos, (una con cada ojo). “Se dice que memorizó aproximadamente 9 mil libros (…) Falta mucho por entender sobre el tema, pues muchas de las funciones del sueño y de la naturaleza de la conciencia aún son desconocidas”, refirió.

Publicado en La Jornada