El proceso de la externalización se presenta desde hace décadas en los servicios de limpieza, seguridad, reprografía, informática, etc. El outsourcing llegará a todos los ámbitos de la actividad laboral de las empresas.

Las empresas para adquirir talento pronto recurrirán a recursos bajo demanda a través de un talent pool.

Los talent pool son plataformas optimizadas mediante inteligencia artificial para tener el talento idóneo cuando se necesite y precio justo para ambas partes.

Es importante que:

La era de la gestión del Human Cloud

Nueva clasificación de empleo:

1. Click workers

Son los trabajadores de más baja escala y que realizan micro tareas que probablemente en un futuro lo hará la inteligencia artificial. Trabajan en plataformas como Amazon Mechanical Turk, Clickworker, CloudFactory o Crowdflower, entre muchos otros.

2. Gig workers

A diferencia de los primeros sube de complejidad su tarea y pago. Estos se empiezan a colocar como la fuerza laboral de la economía bajo demanda.

  • En Uber (socios), Glovo (Glovers), Deliveroo (Riders), TaskRabbit (Taskers), etc., para tareas puntuales con entrega física.

Los gigs también pueden entregarse online mediante plataformas como Fiverr, 99 Designs, Freelancer, UpWork o PeoplePerHour, donde las competencias serán 100% global.

3. Blue collar

Estos realizan básicamente trabajos temporales en el sector de servicios e industria. Esta categoría también se ha pasado al mundo de las plataformas como CornerJob o JobToday, pues en Estados Unidos son ejemplos líderes a nivel mundial en este segmento.

4. White collar

Son trabajos por proyectos o consultorías especializadas. Price Waterhouse Coopers ha creado su propia plataforma de consultores externos TalentExchange. Aquí la relación con el talento ya puede ser más personal, pero esto no implicará una relación permanente entre la empresa y el talento.

3 retos concretos sobre el nuevo modelo laboral para RH

1. Ajustar una nueva realidad estadística, ya que estos “empleos” quedan fuera del radar de las estadísticas oficiales y de cualquier tipo de política pública.

2. Las plataformas digitales miden y dictan relaciones económicas y sociales entre los participantes y probablemente sean factores que definirán cómo se organiza la sociedad del futuro. ¿Quién tiene el poder de decisión? ¿Y la propiedad? ¿Y el acceso a la información? ¿Cómo se reparten los beneficios? La política pública incentivara su creación.

3. Gracias a las plataformas de talento, muchos de los derechos laborales y beneficios sociales adquiridos corren el riesgo de desaparecer si no se inventan nuevos sistemas de mutualización de riesgos y de representación de los trabajadores diseñados basándonos en la plataformización del trabajo.