La nueva Ley Marco de Seguridad Social mantiene en alerta al sector privado de Honduras.

Los beneficios anunciados por el gobierno pueden resultar contraproducentes para las medianas y grandes empresas, así como para el mercado laboral.

Los sectores involucrados han presentado propuestas, sin embargo, hay varios temas en donde las partes no han logrado consensos y eso puede tener serias consecuencias en el sector productivo del país.

Entre los puntos que presentan divergencias destacan la administración de los fondos de revisión, las inversiones y el fondo de cesantía.

La seguridad social es la principal fuente de ahorro interno de un país, ya que las aportaciones de una persona que trabaja desde los 18 años y se jubila a los 65 pueden generar enormes beneficios si se movilizan de manera adecuada.

Consensos

El Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep) ha dado a conocer en los últimos días su posición en torno al tema de la Ley Marco de Seguridad Social.

Su presidenta Aline Flores ha solicitado a los representantes del sector obrero y gobierno continuar con el diálogo para buscar acuerdos en aquellos aspectos que puedan poner en riesgo el capital y el trabajo.

“Nosotros como sector privado somos los más interesados, la mayoría de los empleados del gobierno tienen sus sistemas, Inprema, Injupemp, IPM, pero la gran masa de nuestra gente no, nosotros también estamos urgidos, pero no sacrifiquemos los mismos puestos de estos trabajadores o futuros puestos si no lo hacemos de una manera ordenada”, asegura.

“No estamos pidiendo nada fuera de todo esquema -continúa-, sí son importantes artículos transitorios y la famosa ‘vacation’ ley, porque hemos visto cómo otras leyes han quedado en el aire y aquí no podemos ponerla en riesgo”.

Explica que después vienen la Ley de Seguridad Social, la Ley del IHSS, la Ley de Salud, la Ley de las AFP, las que deben ser parte de un cronograma para determinar cuándo entra en vigencia una y cuándo entra en vigor otra.

“No podemos irnos en contra de algunos acuerdos o convenios colectivos que se han dado, hay empresas que han firmado contratos colectivos y habrá que tener cuidado para saber cómo serán los temas transitorios”, manifiesta.

Deja claro que los sistemas de pensiones deben tener un grado de flexibilidad porque tienen que irse adaptando a temas como la longevidad, la mortalidad, condiciones laborales, entre otros factores.

Agrega que las partes han trabajado en los últimos seis meses, hay consensos en gran parte del contenido de la nueva Ley de Seguridad Social, pero aún falta ponerse de acuerdo en temas que son cruciales.

Flores subraya que hay un acuerdo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), del cual Honduras es firmante y en donde se compromete que en el tema de seguridad social y pensiones debe haber consenso tripartito.

No obstante, la presidenta del Cohep dijo al diario hondureño El Heraldo que en ningún momento pretenden cercenar los derechos a los trabajadores a través de sus propuestas.

“Nosotros no queremos, en ningún momento, ni quitarles beneficios, ni derechos que los trabajadores han adquirido, pero sí es bien importante que actualmente esto entra en una nebulosa y aquí sí me preocupa que la Corte (Suprema de Justicia) no termina de pronunciarse o hacer la opinión, y la opinión debe ser sí o no es, pero no sí, pero no”, manifestó Flores.

La aprobación de la Ley Marco de Seguridad Social se discute en medio del escándalo de corrupción que salpica al Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS).

De la malversación de fondos y abuso de autoridad no se salvan el Injupemp ni el Inprema, quienes también han estado envueltos en sonados casos de despilfarro de las aportaciones de los afiliados. A la lista también se suman el Impreunah y el IPM.Para la entrevistada, un tema que destaca en estos momentos es que los gobiernos corporativos de los institutos de previsión social de Honduras han sido un fracaso, por ejemplo el Seguro Social, por razones como conflicto de intereses, no son personas ligadas a tiempo total en las instituciones.

Un fuerte segmento del sector empresarial de Honduras aún resiente el impacto del ajuste del salario mínimo de 3.400 (US$161,9) a 5.500 lempiras (US$261,9) en 2009 (equivalente a 62% de alza), lo que generó el cierre de miles de fuentes de empleos.

Riesgos

La Ley Marco de Seguridad Social en vez de convertirse en una oportunidad se puede convertir en una amenaza para Honduras.

Entre los efectos negativos para el sector empresarial mencionan el encarecimiento del empleo por mayores contribuciones económicas, lo que puede revertirse de aplicarse de manera gradual.

Entre los riesgos que el sector privado avizora de no realizarse los correctivos necesarios destacan la fuga de inversiones y, por ende, la menor generación de fuentes de empleo.

“Esta no es una amenaza, es la pura realidad, encarecer el empleo no nos ayuda a cumplir las expectativas que tenemos, el trabajo se puede sustituir por maquinaria o se busca otros lugares en donde las gestiones son más ágiles”.

Señala que no están en contra de que haya un mayor número de personas incorporadas a los sistemas de pensiones.

Dejó claro que no están hablando de que los países vecinos no cumplan disposiciones laborales.

Divergencias

El acuerdo en temas torales de la Ley de Seguridad Social, o sea gobernanza, inversiones y el fondo de cesantía, debe lograr el respaldo unánime de los sectores participantes para evitar conflictos en el futuro.

La presidenta del Cohep sostiene que en el tema de la administración de los fondos de pensiones el gobierno está de acuerdo con la propuesta del sector privado, pero no la representación del sector obrero.

La iniciativa empresarial es una terna por cada sector, los que deben ser escogidos a través de un concurso por una firma especializada. El número de comisionados será de tres.

Agrega que en la ley está contemplado el tema de salud, el que requerirá de personal calificado.

Según Flores, también se encuentra el tema de las inversiones, que necesita un trato especial para asegurar los fondos de los institutos de previsión social, lo que ha sido abordado con un grupo de diputados.

Respecto al tema del financiamiento para cubrir el déficit actuarial de los institutos de pensiones, su presidenta dice que ese desfase requiere un ajuste tanto para el patrono como para el empleado, y así llegar al nivel promedio de América Latina y el mundo.

Solo para las empresas la contribución puede superar 1.000 millones de lempiras (US$47,6 millones) anuales.

Flores explica que una empresa con más de 10 trabajadores aporta 1.5% del salario del empleado al RAP, quien también cotiza el mismo porcentaje. Al IHSS se aporta 2%, al IVM por parte de la empresa y 1% el trabajador. A lo anterior se suma la cuota solidaria de 0.5% del gobierno.

En ese sentido, la meta mínima propuesta es de 10%, el que debe alcanzarse de manera gradual, en donde se debe fijar tiempos para llegar a esa cantidad y la cantidad aportada.

La propuesta en la Ley de Seguridad Social es el rompimiento de techo, “en estos momentos es bastante difícil hacer un rompimiento de techo de dos salarios mínimos”.

No obstante, el sector privado considera que lo conveniente es que se haga en base al salario mínimo actualizado, lo que es viable porque los actuarios pueden establecer el impacto de la medida.La Ley del Seguro Social lo tiene fijado en 7,000 lempiras (245 para el trabajador, o sea 3.5% sobre 7,000 lempiras mensuales).Según la presidenta del Cohep, la situación de las empresas es un poco complicada, muchas no tienen rótulos para protegerse de las extorsiones, otras han desaparecido, y no es que no lo quieran pagar.

Añade que muchos consideran que elevar las aportaciones de 6.5% a 10% es poco, pero lo que no entienden es que solo una pequeña cantidad de empresas pagan RAP y Seguro Social, porque las que tienen menos de 10 empleados y las maquilas no cotizan al Régimen de Aportaciones Privadas, las que deberán pasar de pagar 3% a 10%.

La preocupación de los empresarios es que pagar pensiones caras y aumentar las contribuciones de las empresas reducirá la disponibilidad de recursos para invertir.

El capital, trabajo y administración son los tres componentes de la empresa. Si se vuelve caro el trabajo, se abarata el capital, entonces muchas empresas en el mundo han contratado robots para sustituir el recurso humano.

Si se encarece el costo del empleo se abarata el costo del capital, entonces se invierte en maquinaria para reemplazar mano de obra.

Todos esos conceptos y descripciones aritméticas han sido planteadas a los representantes del gobierno y de los trabajadores para la búsqueda de consensos en aquellos temas en donde existen divergencias y que se vuelven torales para la aplicación de la Ley Marco de Seguridad Social.

En cuanto al tema del fondo cesantía o reserva laboral, las autoridades del Consejo Hondureño de la Empresa Privada aseguran pasa por la revisión de leyes como el Código de Trabajo, y se espera que la Corte Suprema de Justicia se pronuncie pronto.

Publicado en El Heraldo.hn