Todos somos hacedores, es decir tenemos esta habilidad de hacer cosas y con nuestras manos. No sólo vivimos, sino que hacemos y creamos cosas.

El movimiento Maker, nació en EU, hace más de una década, se ha expandido a una velocidad asombrosa y hoy cuenta con cientos de ferias en todo el mundo, organizadas por fervientes seguidores de esta cultura heredera del “hágalo usted mismo”.

Maker es utilizado como una definición montaraz, el bricolaje del siglo XXI.

  • Es también la respuesta al producto envasado listo para el consumo, a la negación de nuestra inherente capacidad para transformar lo que nos rodea.
  • El MIT Media Lab trató de explicar lo que hacían los makers, asegurando que para ellos los átomos son como los bits.
  • En este concepto de hacedores están en casi todo: microprocesadores, drones, impresión en 3D, hardware libre; pero también taladros, cables, madera y metal.
  • Frente a la fascinación digital y la frialdad de las pantallas, el movimiento Maker hackea, buscando nuevas capacidades en la tecnología.

El crecimiento de esta cultura se producirá en la medida en que la tecnología sea más barata.

En la cual todos puedan tener acceso a la misma, más abierta para que pueda modificarse y estandarizarse al utilizar dispositivos que funcionen igual y siendo más sencillo de compartir los avances.

Las grandes empresas, observan lo que están haciendo.

  • Sus ideas e investigaciones, guiadas por la pasión, pueden eludir la búsqueda de un beneficio económico inmediato. Y por eso son más interesantes: los conocimientos se enseñan, se comparten y crecen con los aportes de la comunidad, en lugar de enredarse en competencias.
  • Puede que suene extraño afirmar que de este creciente grupo de locos por la tecnología van a salir proyectos que modificarán nuestra forma de vida.
  • Sin embargo, The Economist advierte sobre la tentación de no tomarles en serio: “Es fácil reírse de la idea de que unos aficionados con impresoras 3D van a cambiar el mundo.
  • Pero la primera revolución industrial surgió del trabajo a destajo hecho en las casas (…) Vale la pena seguir la pista del movimiento Maker”.

 

Fuente: http://one.elpais.com/fundador-del-movimiento-maker-explica-exito-del-hazlo/