Para México, atender el fenómeno es un deber de Estado: Peña; ofrece 10 mdd para el Fondo Verde

n3Los pobres son los más vulnerables, destacan Bachelet y Rousseff ante la ONU

A pesar de sus diferencias ideológicas, durante la Cumbre de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre el Clima, los presidentes latinoamericanos coincidieron este martes en la defensa del accionar de la región para luchar contra el calentamiento global y exigir más compromiso para frenar las desigualdades que genera.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, hizo eco de las preocupaciones al afirmar que todos las países debemos acelerar el paso para avanzar en el cuidado y protección de nuestra casa común, de nuestro único hogar, que es el planeta Tierra.

Informó que en 2012 se adoptó en México una ley sobre cambio climático, con el propósito de reducir las emisiones a 50 por ciento para 2050, además de la aplicación de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y un programa especial en la materia. Por todo ello, dijo, la atención al calentamiento global ocupa un espacio importante en las reformas estructurales que ha impulsado, y señaló que en la reforma energética se incorporó el criterio de sustentabilidad.

Para México, la atención al cambio climático es un compromiso de Estado, concluyó. Por otro lado, al copresidir la mesa sobre financiamiento en esta cumbre, anunció que su país aportará 10 millones de dólares al Fondo Verde para el Clima.

Equidad y justicia

El calentamiento global es un factor de profundización de las desigualdes, resumió la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en su discurso ante la cumbre, al asegurar que la equidad y la justicia deben ser ejes centrales en la acción para enfrentar el problema.

En la misma sintonía, su homóloga brasileña, Dilma Rousseff, se refirió a la acumulación de desastres naturales en los últimos años, adjudicada por la mayoría de los expertos a dicho fenómeno, y recordó que afectan mayormente a los pobres.

En un mundo de injusticia ambiental, los pobres son los más vulnerables, indicó, por lo que demandó acciones para paliar esa situación, como un mejor acceso a servicios públicos, agua potable y salud. Brasil no anuncia promesas, sino muestra resultados. Hemos reducido la pobreza y protegido el medio ambiente, afirmó.

Por ejemplo, señaló que en los últimos años la deforestación en su país se ha reducido en 79 por ciento, y que está cumpliendo su compromiso de disminuir entre 36 y 39 por ciento las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020.

El accionar de Brasil no se limita al Amazonas, sostuvo, al tiempo que explicó que su administración coopera con sus vecinos de la cuenca amazónica para controlar y vigilar la deforestación, y trabaja también con los países de la cuenca del Congo, en África, con el mismo objetivo.

En su turno, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, manifestó que combatir el cambio climático es tarea de todos, la cual requiere voluntad política real de las naciones desarrolladas que disponen de mayores capacidades.

La causa esencial de la crisis ambiental global, incluido el cambio climático, continúa siendo la irracionalidad e insostenibilidad de los patrones de producción y consumo que sustentan un sistema de dominación económica capitalista generador de mayor desigualdad y pobreza.

Conflictos sociales y medioambientales

Cada país sacó su cuaderno de tareas complidas o en curso de concreción: el colombiano Juan Manuel Santos puso sobre la mesa la estrategia de desarrollo bajo en carbono, que impulsa su administración con ocho planes sectoriales, como transporte y minería.

El cambio climático es una realidad con la que todos los países y comunidades ya convivimos. El tiempo apremia, dijo, y recordó que su país viene de sufrir el peor invierno de su historia, y actualmente enfrenta una dura sequía.

Bachelet habló sobre la agenda de energía de su gobierno, que busca una matriz limpia y coloca la eficiencia en ese sector como política de Estado.

Pero no todo es color de rosa en la región: un documento presentado el lunes por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) enumera unos 200 conflictos sociales y medioambientales en territorios indígenas vinculados a la extracción minera y de hidrocarburos, entre 2010 y 2013.

Los ojos del mundo estarán puestos ahora en Perú, que en diciembre próximo organizará la siguiente conferencia negociadora de la ONU sobre clima, en la que el presidente Ollanta Humala espera se sienten las bases amplias y balanceadas del acuerdo universal vinculante, que se suscriba en París.

Si bien Humala afirmó que todos deben asumir compromisos de acción concretos, dejó en claro que son las naciones desarrollados las que deben demostrar la responsabilidad mayor, con metas más ambiciosas.

Potencias contaminadoras

Menos diplomática, la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba) criticó con dureza a los países más industrializados, a los que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro calificó de potencias contaminadoras que buscan aprovechar el calentamiento global para hacer aplicar su fórmula capitalista.

“Quieren disfrazar las mismas fórmulas capitalistas tomando las banderas de los movimientos ambientalistas, afirmó el mandatario; consideró que “pretenden canjear el derecho a contaminar este mundo.

Veinte por ciento de los países más ricos del capitalismo consumen 84 por ciento de la energía del mundo, dijo, y denunció la crisis de un modelo civilizatorio capitalista basado en patrones de consumo insostenible.

Por su parte, el presidente de Bolivia, Evo Morales, quien habló en nombre del Grupo de los 77 y China, que preside su país, hizo referencia a las dudas sobre la sinceridad y credibilidad de algunas de las naciones del Norte, por ejemplo aquellas que no ratificaron o abandonaron el Protocolo de Kioto, como Estados Unidos y Canadá.

En su primer discurso en la ONU como rey de España, Felipe VI pidió actuar con decisión ante el reto común del cambio climático. Con el ascenso de unos pocos grados de temperatura están en juego vidas humanas y la continuidad de nuestra sociedades, advirtió el monarca ante el centenar de líderes mundiales que participan en la cumbre, con la presencia de la reina Letizia en la tribuna de invitados.

Fuente: La Jornada