La revolución digital está trayendo el cambio radical de los mercados de trabajo en ambos mundos: ricos y pobres.

  • Esta revolución está exigiendo una mente de obra con mayor preparación, exigencias personales y una preparación permanente.

Las revoluciones tecnológicas se aprecian mejor en la distancia. 

Los grandes inventos del siglo XIX, a partir de la energía eléctrica hasta el motor de combustión interna, transformaron la condición humana. Sin embargo, para los trabajadores que vivieron la agitación y la experiencia de la industrialización les tocó un mundo lleno de trabajo pesado en las ciudades atestadas y plagadas de enfermedades.

La revolución digital y sus características.

Esta moderna revolución tiene características de alto potencial en los ordenadores de conectividad y datos. Se está interrumpiendo y dividiendo el mundo del trabajo en una escala no vista desde hace más de un siglo.

  • La riqueza que se está creando es alta sin la participación de muchos trabajadores, y la repartición no es para todos, sino para una pequeña élite. El trabajo ya no garantiza un ingreso creciente, sin un perfil de preparación de alto contenido educativo tecnológico.

Las computadoras que pueden hacer su trabajo y comer su almuerzo.

La agitación se ha dejado sentir más en los trabajadores de baja y mediana expertiz en los países ricos.

Los ingresos para los empleados altamente preparados, aquellos que tienen las mejores habilidades para complementar a las computadoras, se han elevado. Mientras que la paga de los demás ha sido exprimida.

  • Para la mitad de los países de la OCDE, los salarios medios se han estancado desde el año 2000.
  • Los países donde el empleo está creciendo a un ritmo interesante, como Alemania o Gran Bretaña, están entre aquellos en donde los salarios han sido más reducidos.

En los próximos años la tendencia a la baja del empleo será resentida por más trabajadores en más lugares, por tres razones. 

En primer lugar:

  • El aumento de la inteligencia de la máquina significa que más trabajadores verán sus puestos de trabajo amenazados.

Los efectos se harán sentir más arriba en la escala de habilidades, tales como en auditores, radiólogos e investigadores de todo tipo comienzan compitiendo con las máquinas.

La tecnología permitirá a algunos doctores o profesores ser mucho más productivos, dejando a los demás tareas redundantes.

En segundo lugar:

  • La creación de riqueza en la era digital ha generado hasta ahora poco empleo.

Los empresarios pueden convertir sus ideas en empresas con enorme valoración y con poco personal. Oculus VR, un fabricante de auriculares de realidad virtual con 75 empleados, fue comprada por Facebook a principios de este año por $ 2 mil millones.

Con menos de 50.000 trabajadores cada una, los gigantes de la economía moderna tecnología como Google y Facebook son una pequeña fracción del tamaño de los gigantes industriales del siglo XX.

En tercer lugar:

  • Estos cambios son ahora evidentes en las economías emergentes. Foxconn, durante mucho tiempo el símbolo de la economía manufacturera de China, en un momento dado empleó a 1.5 millones de trabajadores para montar electrónicos en los mercados occidentales.
  • Ahora los costos de trabajo aumentan y los de manufactura automatizada bajan. Foxconn está intercambiando los trabajadores por robots.
  • El futuro de China tiende a ser como el de Alibaba, la empresa de comercio electrónico que recientemente hizo un debut espectacular en la Bolsa de Valores de Nueva York y que emplea a 20.000 personas.

La transformación digital parece estar cambiando la ruta tradicional para el crecimiento de la riqueza

Los países pobres sufren para ponerse al día en su crecimiento. Destaca hoy en día la importancia de mover a las masas que no están alfabetizadas en los diversos campos de la fabricación.

  • Si la India, por ejemplo, fuera a seguir el camino de desarrollo de China, necesitaría ingenieros y gerentes capacitados para construir fábricas y emplear a millones de trabajadores.
  • Pero, gracias a los cambios tecnológicos, su elite educada ahora percibe altos salarios por vender servicios de TI (tecnologías de la información) a los extranjeros.

La revolución digital ha impactado a las viejas industrias convirtiéndolas en anti-económicas.

Esto no significa que la revolución digital sea mala para la humanidad. Lejos de ello, se cree firmemente en que la tecnología es un motor de progreso. La tecnología de la información ha transformado las vidas de miles de millones de trabajadores para obtener mejores ingresos.

La comunicación, el conocimiento y el entretenimiento se han convertido en todo menos en gratuitas.

  • Pocos trabajadores querrían volver a un mundo sin internet, sin el teléfono inteligente o Facebook, aunque sea por buscar un aumento de sueldo.
  • La tecnología también ofrece nuevas formas de ganarse la vida.
  • Los mercados en línea de las artesanías, permite a los aficionados vender sus productos en todo el mundo.
  • Uber es un ejemplo de impacto, la compañía que está interrumpiendo el negocio de los taxis, permite a decenas de miles de conductores a trabajar como y cuando quieran.

La creciente brecha entre los trabajadores calificados de élite y los ordinarios es preocupante. Aquellos cuyos salarios están estancados ahora son testigos del aumento de la xenofobia y el proteccionismo en el mundo de los ricos. En los países pobres, las expectativas frustradas y grandes cantidades de personas subempleadas son el pan de cada día para el extremismo y el malestar. Por lo tanto, los gobiernos de todo el mundo tienen un gran interés en ayudar a eliminar los obstáculos que impiden a los trabajadores obtener riqueza y mejores condiciones.

 

La respuesta no está en la regulación o un estado más grande, ya que provocan contextos de impacto. 

  • Los salarios mínimos altos simplemente aceleran la sustitución de trabajadores por máquinas.
  • Las tasas de impuestos punitivas impedirán el espíritu empresarial y asustar a los expertos en los cuales depende la prosperidad en la era digital.
  • Lo mejor que pueden hacer los gobiernos es elevar la productividad y la empleabilidad de los trabajadores menos calificados.Eso significa deshacerse de reglas tontas que desalientan la contratación, como las protecciones que dificultan el despido de los trabajadores pobres.
  • Esto significa una mejor política de vivienda y una mayor inversión en el transporte para ayudar a las personas que trabajan en las ciudades productivas. Ahora las ciudades se han convertido en centros productivos de impacto en la creación y generación de empleos.
  • Esto significa modernizar la educación.No todos los trabajadores pueden o deben completar un grado avanzado, pero demasiada gente en los países pobres todavía no pueden leer y muchos en los ricos no completan la escuela secundaria.
  • En el futuro, la educación no debe ser sólo para los jóvenes: los adultos necesitan de reaprendizajes de por vida para que puedan seguir el ritmo de los cambios tecnológicos.

Sin embargo, aunque los gobiernos pueden mitigar el problema, no pueden resolverlo por sí solos. Conforme la tecnología avanza, más trabajadores serán necesarios sólo para salarios más bajos. Los modestos ingresos que la tecnología deja atrás, tendrán que ser cubiertos con créditos fiscales o subsidios salariales. Eso no tiene por qué significar la imposición de altas tasas de impuestos sobre los ricos, sino que significa el cierre y el corte de los procesos llenos de corrupción que hoy en día son de alto impacto y no benefician.

La revolución digital exige una respuesta muy audaz y de mayor rapidez.

Fuente http://www.economist.com/news/leaders/21621800-digital-revolution-bringing-sweeping-change-labour-markets-both-rich-and-poor