[vc_row][vc_column][boc_heading alignment=”center” color=”#333333″]Una cultura fuerte es vital para el éxito organizacional, como se demuestra en la relación entre la cultura, el liderazgo, así como en el compromiso de los empleados, la satisfacción del cliente y la innovación.[/boc_heading][vc_column_text]

El cambio de cultura tiene que ser un proyecto de colaboración.

Los líderes de RH pueden ayudar a los ejecutivos de negocios a  ejecutar correctamente el cambio de cultura con estos pasos:

[/vc_column_text][vc_row_inner equal_height=”yes”][vc_column_inner width=”1/2″][boc_text_box title=”1. Facilitar la fase de investigación”]

Para cambiar de la cultura existente (la cultura presente) a la cultura deseada (la cultura futura) a menudo se invierte mucho tiempo consultando y planeando al momento de decidir la cultura deseada, pero no el tiempo suficiente para tener una comprensión significativa de la cultura actual. ¿En qué situación se encuentran ahora tu organización en todos los niveles, en valores, procesos, políticas, e instrumentos?

Los líderes de negocio necesitan saber esta situación y RH puede ser un gran recurso para facilitar este proceso.

[/boc_text_box][/vc_column_inner][vc_column_inner width=”1/2″][vc_single_image image=”7929″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_row_inner equal_height=”yes”][vc_column_inner width=”1/2″][vc_single_image image=”7932″][/vc_column_inner][vc_column_inner width=”1/2″][boc_text_box title=”2. Convencer a los líderes que la cultura puede cambiar.”]

Se ha descubierto que muchos líderes de alto nivel son muy escépticos respecto a que la cultura realmente pueda cambiar. Y con toda razón. La mayoría sólo acepta el cambio de cultura cuando las circunstancias internas o de mercado son drásticas y obligan a la organización al cambio cultural. Este escepticismo se justifica, ya que hay muchos ejemplos de cambio de cultura y el resultado no es lo esperado.

RH puede ayudar compartiendo ejemplos sobre como las organizaciones, alineadas a sus objetivos estratégicos a largo plazo, han orientado de forma proactiva y positiva el cambio de cultura.

[/boc_text_box][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_row_inner equal_height=”yes”][vc_column_inner width=”1/2″][boc_text_box title=”3. Enseñarles cómo cambiarlo”]

No se puede asumir que los líderes empresariales sabrán qué hacer para influir en la cultura. Algunos pueden tener la experiencia, mientras que otros pueden encontrarlo en una acción más instintiva. Pero para otros, incluso los más altos dirigentes, puede ser un camino nuevo e incierto. Son pocos los que han estado involucrados en el liderazgo y su cambio. No es suficiente involucrar a los líderes de unidades de negocio para obtener su opinión acerca de lo que hay que cambiar y cuáles son los procesos a implementar en las iniciativas.

Sólo cuando se forma a los líderes de negocios, con las habilidades para conducir el cambio de cultura, se les puede dar el crédito y hacerlos merecedores de su éxito.

[/boc_text_box][/vc_column_inner][vc_column_inner width=”1/2″][vc_single_image image=”7935″][/vc_column_inner][/vc_row_inner][vc_row_inner equal_height=”yes”][vc_column_inner width=”1/2″][vc_single_image image=”7936″][/vc_column_inner][vc_column_inner width=”1/2″][boc_text_box title=”4. Tener una “liberación” formal donde el proyecto se entrega a la empresa. “]

Tan pronto como llega el momento de pasar de “A” a “B” y comenzar a realizar los cambios para facilitar la nueva cultura. El mensaje a los líderes de negocio debe ser muy claro desde los puestos más altos de la organización:

“Este no es un proyecto de RH, es tuyo”

RH está ahí para apoyar, ayudar y facilitar el cambio, como si se tratara de una firma de consultoría externa experta en cambios de cultura. Pero la responsabilidad de que estos cambios se realicen no depende de RH, corresponde a los líderes de las unidades de negocio.

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Debemos tener muy claro, que, en el ciclo de vida de una organización, la cultura puede y debe cambiar. Y este cambio es mejor conducido desde lo más alto de la organización, impulsado a través de preparados y responsables líderes de las unidades de negocio, trabajando conjuntamente con RH.

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