Primero pregúntese, ¿cómo puedo detectar a un mentiroso?

La mayoría de la gente no puede, y eso es porque están prestando atención a las señales poco fiables de engaño.

Cuando los profesionales de recursos humanos investigan posibles conductas indebidas en el lugar de trabajo, a menudo buscan signos clásicos de engaño, por ejemplo, que una persona esté inquieta o reacia a mirar a los ojos. Pero esas señales no tienen mucho valor.

Resulta que las señales que pensamos que tienden al engaño son erróneas.

Simplemente, esos comportamientos pueden indicar que un empleado está nervioso. Muchos profesionales de recursos humanos emplean un enfoque formal para entrevistar a los empleados durante las investigaciones, y esto puede hacer que los empleados se pongan nerviosos y a su vez llevar a los ejecutivos de recursos humanos a malinterpretar las señales de nerviosismo como culpa. Así como el lenguaje corporal y las expresiones faciales pueden ayudar a detectar las emociones, éstas no son muy útiles para detectar mentiras.

Es mucho más importante escuchar, en lugar de mirar, porque mirar puede llevar por mal camino.

En lugar de una investigación formal, donde RRHH toma el papel de fiscal y juez, ponga al empleado en condiciones que lo hagan descubrir la verdad.

No hay que demostrar la sospecha. Y lo más importante, durante una investigación del lugar de trabajo hay que dejar hablar al empleado.

La forma número 1 para detectar si hay engaño es haciendo que cuenten una historia. Luego haga preguntas generales para abrir la entrevista, tales como “¿Y qué pasó?”.

Después de contar la historia, hay que desarrollar preguntas específicas y centrarse en lo que el empleado aun no ha abordado. Usted quiere que el empleado proporcione tantos detalles como sea posible. Luego, puede buscar inconsistencias y pruebas o testigos que contradigan la historia del empleado. El detalle es el enemigo de una mentira.

Si un empleado está mintiendo, puede dar algunas indicaciones verbales durante la entrevista. Después de todo, no es fácil crear una historia, desarrollar detalles y mantenerse coherente.

  • La mentira puede ser mentalmente exigente.
  • Las indicaciones verbales del engaño pueden incluir respuestas cortas, largas pausas antes de responder, o hablar más despacio y de forma cuidadosamente elaborada.
  • A lo largo de la entrevista, hay que escuchar y no mirar.

Fuente: http://www.shrm.org/publications/conference-today/articles/pages/detecting-lies.aspx#sthash.SUAdr0ut.dpuf