La OCDE exige medidas para integrar a los 35 millones de ‘ninis’ de los países desarrollados, la vía es la digitalización.

Las habilidades informáticas son cada vez más importantes a la hora de encontrar un trabajo. Una encuesta recién publicada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), destaca que:

Entre los 22 países analizados por la OCDE , que incluyen la mayoría de miembros de la UE y otros como Corea, Noruega, Australia, Japón, EE UU y Canadá:

  • Italia es el único que supera la barrera del 50% de desempleo.
  • En el otro extremo se sitúa Corea, con sólo un porcentaje cercano al 25%.

Cuando la pregunta es sobre la experiencia en informática en la vida diaria, y no en el trabajo, la respuesta es parecida en todos de países desarrollados.

El informe se fija en la situación de los más de 35 millones de jóvenes que ni trabajan ni estudian –los denominados ninis- y propone una serie de medidas para mejorar el tránsito de la escuela al puesto de trabajo. Pese a que esta cifra ha disminuido respecto a 2013, cuando había 39 millones de ninis, es aún superior a la que había en 2008, antes de que estallara la crisis conocida como la gran recesión.

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Las cifras son especialmente preocupantes en países como:

  • España o Grecia, donde en 2013 más de un 25% de los jóvenes entraban en la categoría de
  • La OCDE aporta un dato aún más inquietante: alrededor de la mitad de todos ellos (unos 20 millones) están fuera del radar del sistema educativo, social y laboral de su país.
  • Es decir, son jóvenes menores de 30 años que están condenados a una especie de muerte civil antes de empezar a haber contribuido a su sociedad.
  • La OCDE señala lo preocupante de estas cifras no sólo desde el punto de vista individual, sino el fracaso que supone para la sociedad en su conjunto y la carga económica que supone para un país que no recibe ningún retorno de la inversión en educación realizada.

Hacer frente a este tema es no sólo un imperativo moral, sino  también una necesidad económica

  • El informe presentado muestra que los jóvenes trabajadores emplean menos sus habilidades que los que desempeñan sus empleos en su madurez.
  • La encuesta refleja, por ejemplo, cómo un 10% de los recién licenciados tiene unas pobres habilidades lectoras y a un 14% le cuesta manejarse con las cifras.
  • Entre los que abandonan la escuela antes de obtener un título de secundaria, más del 40% tiene problemas con números y letras.
  • Los jóvenes de los países de la OCDE tienen el doble de posibilidades de estar en el paro que los trabajadores adultos.
  • El estudio se centra en los problemas de aquellos con edades comprendidas entre los 16 y los 29 años y sus problemas para poner en práctica en el trabajo las habilidades aprendidas durante sus años de formación.
  • E incluso, una vez dentro del mercado laboral las dificultades son también mayores: uno de cada cuatro jóvenes empleados tiene un contrato temporal, lo que limita su capacidad de formación y las oportunidades de las que dispondrá en ese puesto de trabajo.

El 60% de las oportunidades laborales requerirán estudios superiores en 2025

El mercado laboral dejará fuera a los jóvenes menos cualificados, según BBVA.

A los jóvenes poco cualificados y a la sociedad en su conjunto:

Los nuevos procesos productivos, intensivos en mano de obra altamente formada, expulsarán del mercado de trabajo a aquellos de menor cualificación y condensarán las oportunidades laborales en los nichos de población que sí han tenido la posibilidad de estudiar y han aprovechado sus estudios para asimilar “destrezas y conocimientos” de forma efectiva.

Las millones de oportunidades laborales, que emergerán en los diez próximos años, exigirán un perfil de empleado con estudios superiores universitarios o de formación profesional de grado superior.

  • Frente al  40 % que requerirán estudios medios y el 2,2% que reclamarán formación básica.

    En el escenario “más pesimista” el estudio contempla, incluso, la destrucción de trabajos elementales.

  • En la próxima década las oportunidades de empleo se concentrarán en los jóvenes más cualificados en términos de nivel formal de estudios y de competencias adquiridas.
  • Los niveles formativos más bajos quedarán fuera del mercado, acentuándose las desigualdades laborales observadas durante la crisis.
  • El buen aprovechamiento educativo se puede entender como las destrezas y los conocimientos efectivamente adquiridos:

Ya en 2012, un alto nivel de competencias aumentaba la probabilidad de inserción laboral un 13%, tanto como estar en posesión de un título de educación superior.

“La empleabilidad y el tipo de ocupación dependen de los conocimientos adquiridos y no sólo de tener un diploma”.

Según los datos

Uno de cada dos jóvenes teóricamente sobrecualificados —ocupados en puestos que no requieren estudios superiores— tienen un nivel bajo o medio-bajo de competencias, mientras que quienes poseen el nivel más alto de competencias ocupan puestos de trabajo adecuados y apenas padecen el problema de la sobrecualificación.

Hoy en día existe una gran preocupación por el impacto de la nueva configuración del mercado laboral sobre los ni-nis.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2015/03/04/actualidad/1425471106_855604.html?rel=rosEP