No existe un grado universitario para ser coach, pero actualmente hay un gran número de profesionales que presumen del título

LA RAE definió la palabra “coach” como: “Persona que asesora a otra para impulsar su desarrollo profesional y personal”.

  • Los expertos mantienen que es imposible saber el número total de “coaches” en el mundo. Algunos se afilian a las asociaciones internacionales y otros van por su cuenta.

¿Es el coaching la nueva burbuja profesional?

La aparición de escuelas que certifican ha venido creciendo, y es importante que la formación esté avalada por universidades, escuelas de negocios o asociaciones internacionales de prestigio.

  • No existe un número oficial de las personas que se dedican al coaching, una disciplina surgida en los años 70 en Estados Unidos. 

 Crecimiento a nivel internacional

En los últimos 12 años, esta disciplina ha proliferado a escala global y la International Coach Federation (ICF) ha pasado de 3.000 socios en 35 países a más de 25 mil en 113 países.

¿Qué hace un coach?

A diferencia de un psicólogo que te da consejos, el coach te hace preguntas para que tú solo llegues a las respuestas. “La hace de guía”.

El antecedente del coaching más antiguo es Sócrates, en el año 470 antes de Cristo, con el método mayeútico que consistía en hacer preguntas al interlocutor hasta que éste llegaba a sus respuestas, profundizando en lo esencial.

En los últimos 12 años, esta disciplina ha proliferado a escala global y se ha formado la International Coach Federation (ICF), la mayor organización de coaching del mundo.

Otro dato de interés es que entre el 25% y el 40% de las 500 empresas más potentes de Estados Unidos, según la revista Fortune, emplea el coaching ejecutivo, según un estudio de la consultora internacional Hay Group.

El perfil promedio del coach

Es importante que estén certificados por organizaciones internacionales reconocidas como ICF o EMCC (European Mentoring & Coaching Council) y otras internacionales y nacionales en el mundo. Si el programa se imparte en colaboración con universidades o escuelas de negocios, también es señal de calidad formativa, aunque éste se ha comercializado en exceso por diversas tendencias que ofrecen soluciones mágicas.

En los procesos de coaching se trabaja del presente al futuro, el pasado no se toca.

“Es un proceso de cambio en el que el coach acompaña al cliente en el logro del objetivo que quiere alcanzar. Trabajamos con la parte sana, con el talento y las competencias, no con la parte disfuncional.

Si el cliente quiere resolver algo del pasado, debe hacerlo con un psicólogo y con psicoterapia”.

El coach ayuda a su cliente a mirar la realidad desde otro paradigma, pues el que maneja el cambio es el mismo cliente, mientras que el coach le acompaña y le ayuda a que se levante y adquiera una visión panorámica que le permitirá ir en línea recta a donde quiera llegar.

La mayoría de profesionales no está de acuerdo con la definición de coach de la RAE. “No es un asesor ni un experto, es alguien que se pone al lado de su cliente y le da otros referentes de observación”.

Esta disciplina proviene de diferentes ramas como la psicología, la filosofía o la neurociencia. Ayudan a que el equipo detecte sus fortalezas y debilidades. El coaching no es una fórmula magistral, sino una medicina a medida para el equipo.

Fuente: http://economia.elpais.com/economia/2014/11/19/actualidad/1416429388_923287.html