Los clientes cada vez exigen a las empresas tener una mejor atención y cuidado de sus empleados.

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Ahora, más que nunca, incumbe a los empresarios reparar las relaciones con los clientes y empleados mediante la intensificación del comportamiento ético.

Howard Gardner es un psicólogo cognitivo y educativo influyente, no es un especialista en ética per se; pero como psicólogo, él cree que su primera responsabilidad es entender cómo se desarrollan las capacidades morales y éticas. Su reflexión sobre cuestiones éticas tiene fundamentos profundos y un muy largo alcance.

¿Qué es una mente ética?

Podemos resumir la mente ética a 5 puntos:

1.- Disciplinada.

Es lo que se gana a través de la aplicación de nosotros mismos de una manera disciplinada en la escuela. Con el tiempo, y con formación suficiente, ganamos experiencia en uno o más campos.

2.- Sintetizadora.

Que puede medir una amplia gama de fuentes, decidir lo que es importante y vale la pena prestar atención. Tejer la información de una manera coherente para uno mismo y los demás.

3.-Creativa.

Las nuevas ideas y prácticas innovadoras son el resultado de ésta. Aunque cada una de estas mentes ha sido durante mucho tiempo valiosa, todas ellas son esenciales en la época en la que estamos inundados por la información y cuando todo lo que será se puede automatizar.

4.- Respetuosa.

El tipo de mente abierta que trata de comprender y establecer relaciones con otros seres humanos. Una persona con una mente respetuosa le gusta estar expuesto a diferentes tipos de personas. Aunque no perdona de todo, ella da a otros el beneficio de la duda.

5.- Moral.

Tiene amplio respeto a los demás. Una persona con una mente ética se pregunta: “¿Qué clase de persona, trabajador y ciudadano es lo que quiero ser? Si todos los trabajadores de mi profesión adoptaron la mentalidad que tengo, o si todo el mundo hiciera lo que hago, ¿qué sería del mundo? “

La distinción entre la mente respetuosa y la mente ética.

Porque suponemos que uno que es respetuoso es ético y viceversa. Se puede ser respetuoso sin entender por qué: Como un niño, es posible que haya respetado a sus padres y abuelos, ya que así se les enseñó; pero las concepciones éticas y conductas exigen cierta capacidad para ir más allá de su propia experiencia.

Una vez que se haya desarrollado una mente ética, se vuelven más como un espectador imparcial del equipo, la organización, la ciudadanía, y el mundo.

Delatores que muestran mentes no éticas.

Mucha gente podría ver a un alto directivo hacer algo poco ético, pero no van a hacer nada al respecto, ya que quieren mantener sus puestos de trabajo. Si no existe esa sirena de alerta lo empieza a considerar parte de la naturaleza del trabajo.

El RH a través de la fomentación de la mente ética reducirá los riesgos para que se pueda denunciar las faltas éticas, sin pensar que habrá una repercusión en la relación respetuosa con su supervisor y, en última instancia con su trabajo y la relación con los otros compañeros.

Cualquier colaborador con una mente ética debe ser capaz de ver que el  bienestar momentáneo es menos importante que la misión de la ética y la honestidad.