La energía eólica es una de las más importantes fuentes de energía renovable disponible actualmente. En México, como en muchos otros países, la inversión ha sido interesante y existen varios parques eólicos funcionando con gran éxito. Es la energía limpia que mayor crecimiento ha experimentado en los últimos años y cabe mencionar que esta tecnología está en constante evolución.

El mundo ha visto hasta ahora instalaciones de aerogeneradores multipala. Si nunca has visto uno será interesante encontrar una foto en un buscador de internet para conocer cómo se ve, porque se trata de construcciones que provocan respuestas emocionales. Algunas personas dicen que destruyen el paisaje y la bella vista del campo; otras hablan de su efecto negativo sobre el medio ambiente; algunas más se quejan del ruido, mientras que otras los adoran. Yo los he visto tanto en el mar como en la tierra y los he escuchado: las aspas son impulsadas por el viento –de ahí se genera la energía– y el ruido que hacen es bastante arrullador, pero éste es tan sólo mi punto de vista. Yo no vivo cerca de un aerogenerador, pero para aquellas personas que sí, pues de ahí nacen los problemas. En muchos países europeos existen parques enormes poblados de este tipo de aerogeneradores. Pero a partir de ahora ya existe otra opción: aerogeneradores sin aspas.

Se trata de una segunda generación de aerogeneradores que pueden producir la misma energía –si no es que más– que los tradicionales, pero con un claro ahorro en costos de producción. Además, son más amigables en términos medioambientales y menos disruptivos para la vista. Son muy distintos a los que conocemos ya que su forma es diferente y también la manera de generar energía. Lo que hace muy interesante esta evolución es que utilizan menos materiales, son más fáciles de transportar y su mantenimiento es más sencillo y menos oneroso. Lo que también resulta crucial es que generan hasta un 40% más de energía.

Yo no soy ingeniera y no pretendo comprender las tecnologías vanguardistas, pero en la página web de la joven empresa española responsable de esta innovación (www.deutecno.com) podemos entender  un poco del proyecto. “El dispositivo consiste en un cilindro vertical semirrígido, anclado en el terreno, y que incluye materiales piezoeléctricos. La energía eléctrica se genera por la deformación que sufren esos materiales al entrar en resonancia con el viento. Algunos de los beneficios de estos nuevos aerogeneradores son que no generan ruido, no producen interferencias con los radares, tienen un menor costo de materiales, montajes y mantenimiento. Además, reducen el impacto ambiental, son más eficientes, ya que producen energía limpia más barata y funcionan ante un mayor rango de velocidades de viento.

Parecería una contradicción la producción de aerogeneradores sin aspas pero Deutecno ya tiene la respuesta y es realmente interesante. Los tres socios de Deutecno han creado este proyecto, conocido como Vortex, y esperan tener la producción de estos nuevos aerogeneradores listos para vender en 2016. El precio de mercado sería de unos 5,500 euros.

Aprecio mucho la misión de Deutecno. Se trata de un mensaje que deberíamos aprender y tomar en serio: “Atrevida, la propuesta. Sencillos, los fundamentos. En juego, todo nuestro esfuerzo. Juntos lo conseguiremos”.

Necesitamos ser más atrevidos, trabajar para simplificar nuestras vidas, considerar cómo poner más de nuestra parte y comprometernos para colaborar y lograr un mundo más sano y con mejor futuro. ¡Maravillosa, la energía eólica!

Publicado en La Jornada