El 40% de los empleados lo padecen:OIT.

En México 40 por ciento de los empleados padece estrés laboral no necesariamente negativo, pues hay también estrés positivo; en promedio 22 por ciento de los trabajadores fuman; 71 por ciento presentan sobrepeso y 13 por ciento tienen problemas con el alcohol y otras drogas.

Al dar a conocer las proyecciones de factores sicosociales en el trabajo en México y el mundo, el experto planteó que a escala internacional las enfermedades laborales aumentan y un fenómeno analizado recientemente son los riesgos que conlleva el efecto de sueño insuficiente en los trabajadores.

Esta descanso insuficiente está afectado la productividad, pues las personas que no duermen bien o lo suficiente sufren trastornos con efectos en la productividad y tienen mayor probabilidad de sufrir lesiones, accidentes y enfermedades, pues están cansados todo el tiempo.

En el mundo, dijo, las enfermedades relacionadas con la actividad laboral van en aumento, y puntualizó que según estimaciones de la OIT el trabajo podría matar hasta mil millones de personas durante el siglo XXI.

El organismo ha estimado que la falta de una cultura de prevención en salud y seguridad impacta en las vidas de las familias, en sitios de trabajo y en la economía de los países, además de que representa sufrimiento para el trabajador y sus familias, provoca incapacidades temporales o discapacidades permanentes, termina trayectorias profesionales; en las empresas provoca ausentismo, mayor rotación de personal y desintegra equipos de trabajo, con efectos negativos para la productividad.

Hoy día, explicó, además de los factores tradicionales de riesgo, recientemente se han generado elementos sicosociales de riesgo en el trabajo. Así, según investigaciones de la OIT, en México cuatro de cada 10 empleados padece estrés laboral, una quinta parte son adictos al cigarrillo; siete de cada 10 tienen sobrepeso y 13 de 100 son adictos a drogas como el alcohol.

Por ello en este país se debe diseñar un programa para fomentar el bienestar en salud, seguridad y los aspectos emocional y humano de los trabajadores: un programa responda a la necesidad preventiva de estos riesgos.

Comentó, asimismo, que el organismo ha realizado proyecciones en la materia que señalan que el costo económico de los accidentes y enfermedades de trabajo, por la atención medica directa, los costos de rehabilitación, la sustitución de personal y el pago de incapacidades e indemnizaciones representa 4 por ciento del Producto Interno Bruto mundial. Se dice fácil, pero significa un alto costo para la economía global, indicó Thomas Wissing.

En México el costo de accidentes laborales y enfermedades relativas significan 6 por ciento del PIB nacional, mientas en países de Centroamérica es de 14 por ciento. El promedio en América Latina es de 10 por ciento del PIB.

Publicado en La Jornada