La comunicación es determinante para poder manejar con equipos virtuales globales

Uno de mis diseñadores vive en Turkmenistán. Todos los días, se levanta para leer correos electrónicos y encargos de nuestro equipo comercial de Nueva York y San Francisco. Cuando termina, envía sus diseños para que los implemente un desarrollador de Ucrania. 
 
Durante el día trabajan en varios proyectos, y cuando se van a dormir, nuestros equipos de diseño y desarrollo de Nueva York se hacen cargo. El sistema funciona perfectamente y significa que mi equipo trabaja felizmente las 24 horas, sin que de hecho haya alguien trabajando todo el día.
 
La gente a menudo me pregunta cómo armé un equipo global de ingeniería en RebelMouse, y antes de eso en el Huffington Post. Mucho se reduce a comunicación.
 
Durante los 15 años que he manejado equipos a distancia, he aprendido a:
 
– Vivir y soñar con correos electrónicos. Mi equipo está diseminado en más de 20 países. La mensajería instantánea depende en que todo mundo esté al mismo tiempo. El correo electrónico, por otro lado, es apto para nuestras diferencias de husos horarios y raras horas de trabajo. Entonces, todos los del equipo hacen que el correo electrónico sea la absoluta prioridad.
 
– Dar el beneficio de la duda. Mi equipo tiene enormes diferencias culturales y de idioma. Es esencial que perdonemos constantemente gramática y comportamientos raros e intentar que la belleza de armar algo conjuntamente nos eleve por encima de cualquier confusión.
 
– Comunicar de más. Especialmente como parte de un emprendimiento, a veces es difícil entender hacia dónde vamos y qué estamos construyendo. Hacer preguntas todo el tiempo ayuda. Quiero que la gente siempre sea inquisitiva mientras trabaja con las pequeñas partes de información concreta que sabemos a ciencia cierta.
 
– Ser intencionalmente positivo. Es demasiado fácil que las cosas suenen negativas en un correo electrónico. Sin el beneficio de la tonada, lenguaje corporal y otras pistas sociales, es especialmente importante asegurarse que los correos electrónicos no se conviertan en resentimientos. Fomento que mi equipo sea abiertamente amigable en sus correos, incluso si eso significa sonar menos “empresarial”.
 
– Ofrecer sugerencias, no críticas. Cuando discrepa con alguien en persona, a menudo puede discutir el tema hasta que ambos estén en la misma página. Eso es mucho más difícil de hacer desde el otro lado del mundo, cuando un breve “no lo entiendo” puede llevar la conversación a un callejón sin salida. Si no le gusta la idea de alguien, sugiera una alternativa en lugar de simplemente compartir su disgusto. Y si hay algo que sí le agrade de la propuesta, asegúrese de también incluirlo.
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