En México 12.2 millones de jóvenes se encuentran en situación de vulnerabilidad en cuanto que tienen dificultades para acceder a un trabajo decente en el que tengan posibilidades de desarrollarse, con buen salario y seguridad social, además de ser reconocido laboralmente.

“Para todos esos jóvenes es un sueño alejado tener un buen empleo”, aseveró Leonard Mertens, coordinador de desarrollo empresarial de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Precisó que en dicha cifra se incluyen los adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años de edad que no trabajan y cuya tasa de desempleo es de 9.5 por ciento, pero también aquellos que trabajan en la informalidad y que representan 70 por ciento de los que tienen una ocupación así como, dijo, “los mal llamados ninis”, referidos a quienes ni estudian ni trabajan. Agregó que 38 por ciento de las grandes empresas tienen dificultades para contratar mano de obra adecuada y capacitada.

Mertens dio el anterior diagnóstico en la Secretaría de Economía (SE) durante la presentación de una iniciativa para jóvenes lanzada por Nestlé, en colaboración con la dependencia, el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) y el Colegio Nacional de Educación Profesional Técnica (Conalep).

El secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, aseguró a su vez que 55 por ciento de los profesionales en México trabajan en áreas que no son para las que estudiaron y lo atribuyó a que “no tenemos un sistema de planeación y de información para la mejor selección de sus vocaciones y la mejor definición del futuro de los jóvenes”. México y la India, ponderó, son los únicos países donde un tercio de su población tiene entre 10 y 24 años de edad.

La empresa de alimentos se comprometió a crear 700 empleos directos de los cuales 70 por ciento serán para jóvenes de 18 a 29 años de edad, brindar orientación profesional a 300 mil estudiantes de secundarias públicas y bachilleratos técnicos, abrir 500 plazas para becarios y practicantes, además de extender el proyecto con sus clientes y proveedores para multiplicar su impacto, explicó Marcelo Melchior, presidente ejecutivo de Nestlé en México.

El objetivo es mejorar las posibilidades de contratación de los jóvenes entre los 18 y 29 años de edad para ayudarlos a estar preparados para ingresar al mundo laboral, además de crear oportunidades de empleo para ellos, ponderó.

Tras cuestionar a los estudiantes del Conalep que llevaron al evento si sabían qué es una empresa socialmente responsable, el secretario de Economía aseveró que “Nestlé no es una madre Teresa, no es ninguna organización católica de la caridad social. Es una empresa que cotiza en bolsa y vive de sus utilidades, pero está conciente que si no lo hace en un mundo que tenga oportunidades para todos y genere sustentabilidad en su desarrollo y los haga crecer a todos juntos, no vamos a poder lograr el objetivo. Entonces, Nestlé, incorpora en su código de conducta como muchas otras empresas internacionales y nacionales el esquema de responsabilidad social y hace una alianza con las instituciones públicas para lograr ese objetivo”.

Publicado en La Jornada