Deja de buscar, primero haz contactos.

Los expertos señalan que para acceder al mercado laboral hay que destinar el 80% del tiempo a hacer contactos.

Las personas no saben buscar trabajo

El sistema de mandar currículums a diferentes empresas y esperar a que alguna responda es ahora ineficaz. Desde hace tiempo hacen lo mismo, tanto los graduados, como profesionales. La clave está, en crear una buena red de contactos y a partir de ahí intentar acceder a las empresas que interesan.

  • La mayoría dedica el 80% de su tiempo a buscar ofertas de empleo y a enviar su currículum y el 20% restante a hacer contactos. Lo que funciona es justamente lo contrario.

La fórmula es:

  • Identificar a través de plataformas como Linkedin a empleados de las compañías que interesan y tratar de establecer comunicación con ellos, no solo para conocer detalles de los procesos de selección, sino para compartir contenidos interesantes.
  • No se trata de abordar al CEO, sino a perfiles similares al del recién graduado, con edad parecida. Si contactas a 10, al menos dos responderán.
  • El networking se debe entender casi como un trabajo diario, en el que el candidato tiene que trasladar su marca personal con informaciones y recomendaciones en la Red, y también con encuentros cara a cara en diferentes eventos relacionados con su especialidad.
  • No es de dar vergüenza decir abiertamente que están buscando trabajo. Al contrario de lo que piensan, cuanta más gente lo sepa, mejor, pues de esta manera se asegurarán de que en algún momento alguien les recomiende. Son hoy imprescindibles para acceder a un mercado laboral saturado de licenciados.
  • El trabajo está ahí: conoces la descripción del puesto, tienes un email al que mandar tu currículum y casi puedes oler la oficina, pero hoy el mercado laboral tiene unas puertas que se abren con un código. ¿Cuál es el código? La gente, tu red de contactos, tienes que encontrar a alguien detrás del muro. Las empresas contratan a personas, no a un papel.

Preparación personal

Los deberes no terminan ahí. Para cuando alguna puerta se abra, el candidato tendrá que haber trabajado en su perfil personal, en las habilidades no técnicas que se aprenden fuera de la universidad. “Son responsables en un 90% de lo que suceda en una entrevista de trabajo. No importa lo que les pregunten, tienen que saber proyectar quiénes son”. Lo más complicado para los recién graduados es responder a preguntas sin respuesta, como por ejemplo, ¿qué te preocupa? “No se conocen a sí mismos porque el sistema educativo no les ha enseñado y no saben cómo construir su discurso”. Presentar un buen currículum, redactar cartas de motivación o saber contestar a un email son algunos de los puntos que entrena el llamado coaching educativo, sesiones personalizadas que se centran en reforzar la personalidad y autoestima.

 Se han multiplicado el número de empresas que ofrecen estos servicios, con altos costos

Los estudiantes están más confusos que nunca sobre cuál es el siguiente paso. Se les ayuda a detectar sus fortalezas, a que crean en ellos mismos y a descubrir qué tipo de trabajo encaja con sus valores. También estrategias de búsqueda de empleo y técnicas para saber afrontar una entrevista.

El coaching educativo

La actitud es lo que más cuenta. La sobreprotección de los padres es, en muchos casos, tan fuerte que los egresados no saben afrontar los retos de fuera. Tienen un problema de autoestima brutal, y miedo a comunicar. No les hemos enseñado a tomar las riendas de su vida y eso es lo que hacemos aquí, les insuflamos energía y motivación para la búsqueda de empleo.

En 2014, una encuesta universitaria mostró que cuanto mayor es la sobreprotección de los padres, menos capaces se sienten los graduados a la hora de tomar decisiones. Uno de los puntos subrayados por el equipo de investigadores fue la mala adaptación de esos jóvenes al entorno laboral. Para evitar ese tipo de situaciones, se organizan talleres en los que se simulan escenarios de trabajo. Para vincularlos a la realidad del mundo laboral, pues la formación universitaria deja ese tema de lado.

¿Soy lo suficientemente bueno en lo que hago para destacar? ¿Estarán tomando otros una ruta mejor? Para resolver este tipo de dudas también a través de un servicio de coaching orientado a carreras, al menos en algunas facultades como la de Educación.

  • Nunca les han preguntado qué talento tienen y tal vez el servicio de orientación de los institutos sea poco efectivo.
  • Tienen que trabajar su marca personal porque en las entrevistas de trabajo deben saber mostrar sus puntos de vista. Su misión en conseguir que graduarse no sea un salto al vacío.

 

http://economia.elpais.com/economia/2016/09/11/actualidad/1473600854_705151.html