¿Era mejor mantener lo de las velas como hobby o debían dejar sus empleos para dedicarse a tiempo completo a ello?

“Empezamos en esto hace tres o cuatro años, sobre nuestra mesa de cocina, y en seguida nos dimos cuenta de que teníamos un producto que podíamos sacar al mercado”, cuenta Barrow.

“Así que literalmente lo hicimos: pusimos un puesto en un mercado del Londres”, recuerda.

“Y desde entonces tenemos una base de admiradores muy leal”.

Después pararon para reflexionar.

“Pensamos en que realmente podíamos crear un producto de lujo, y fue ahí donde comenzamos”.

Hoy su empresa, Wick and Tallow, está prosperando.

Tanta ha sido la demanda, que han tenido que externalizar la producción.

Además, recientemente han firmado un contrato para suministrar a un mayorista.

Busca subvenciones

Este tipo de historias suelen querer destacar cada vez más los políticos y los líderes empresariales en unos y otros países.

En Reino Unido, por ejemplo, acaban de celebrar la segunda edición del Small Business Saturday, una iniciativa apoyada por el primer ministro David Cameron y el líder de la oposición Ed Miliband, entre otros, y que, según estos, pretende “apoyar, promover e inspirar” pequeñas empresas en todo el país.

Empezamos en esto hace tres o cuatro años, sobre nuestra mesa de cocina, y en seguida nos dimos cuenta de que teníamos un producto que podíamos sacar al mercado

Alice Barrow, emprendedora

Como es común en este tipo de eventos, uno de sus objetivos centrales es poner de relieve los planes y las subvenciones disponibles para las personas que desean empezar a trabajar por su cuenta.

Además de buscar todos y cada uno de los préstamos, se suelen ofrecer otros consejos prácticos para poner en marcha una empresa.

Sin embargo, para muchos el mayor reto es pensar en esa idea inicial de la que después habrá que hacer un plan de negocios viable.

Y es precisamente en ese punto en el que los empresarios experimentados pueden ser de gran ayuda.

Pon a prueba el mercado

Simon Devonshire es el director de Wayra Europe, una subdivisión de Telefónica que ofrece apoyo a start-up digitales.

También es un emprendedor en serie.

Es el cofundador de seis negocios y también el “emprendedor residente” del Departamento para Negocios, Innovación y Habilidades (BIS, por sus siglas en inglés), el consejero de las empresas de reciente creación.

#PAEMX expertos

Los expertos recomiendan tantear el mercado para determinar cuán rentable es la idea.

“Creo que es igual si eres carnicero, panadero, fabricante de velas o estás tratando de crear el siguiente Facebook”, comienza.

“Esencialmente tienes que identificar cuál es el problema que quieres resolver”, indica.

“Después debes pensar en un nombre, diseñar un logotipo y si el nombre que elegiste para la página web está disponible, comprarlo”, sigue con la lista.

“Eso último te costará menos de US$15”.

Una vez hecho todo eso, “yo pondría todo junto de manera que pudiera empezar a vender directamente”, dice.

Según el experto, solo cuando has medido el mercado empiezas a entender si tienes o no entre manos un proyecto ganador.

“¿Está la gente dispuesta a pagar por lo que tú quieres vender? ¿Están dispuestos a invertir en ti?”, pregunta.

Como la mayoría de los empresarios experimentados, Devonshire cree que son necesarios varios intentos antes de encontrar la idea ganadora.

Por esa razón, recomienda no invertir mucho dinero y emoción en un primer boceto.

“Lo haría con el menor coste posible”, aconseja.

“No gastes una fortuna en ese primer nivel. Simplemente sal y empieza a vender”.

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