JP Morgan estima que la expansión actual pudiera durar hasta 2018, lo cual la haría una de las más largas registradas

n21La noticia de que la economía estadounidense creció a una vigorosa tasa anualizada de 4 por ciento en el segundo trimestre fue recibida con alivio.

Después de una intrigante contracción en el primer trimestre, el crecimiento ha regresado, aunque la recuperación sigue siendo la más débil desde la Segunda Guerra Mundial. Para junio, la expansión cumplió cinco años, más tiempo que el promedio de posguerra de 58 meses.

La próxima recesión pudiera estar en teoría a la vuelta de la esquina. Pero, a diferencia de las personas, las expansiones empresariales no mueren de vejez. Son asesinadas por una sacudida impredecible, dijo Bob Hall, un economista de la Universidad de Stanford y presidente del panel académico que lleva registro de los ciclos empresariales estadounidenses:

La próxima recesión saldrá de la nada, al igual que todas sus predecesoras”.

Las recesiones se han vuelto más raras en las últimas décadas. Las tres expansiones que precedieron a la crisis de 2008 duraron en promedio 95 meses. Los economistas lo atribuyen a factores estructurales como el mejor control que tienen las compañías de sus acciones, y una inflación modesta.

Lo segundo es especialmente importante porque como dijo alguna vez Rudi Dornbusch, un economista, las expansiones de posguerra no murieron en sus camas; fueron asesinadas por la Reserva Federal.

La economía agotó la capacidad extra, las utilidades se deterioraron, los precios y los salarios subieron y la Fed elevó las tasas de interés, precipitando una recesión.

Si ese patrón se mantiene, a la actual expansión debería quedarle mucha vida. La inflación está realmente por debajo de la meta de la Fed de 2 por ciento. El enorme golpe soportado durante la crisis tiene un lado positivo: Ha dado a la economía mucho espacio para operar.

JP Morgan estima que añadir un punto porcentual a la disponibilidad de capacidad productiva al inicio de una expansión añade dos trimestres a su esperanza de vida. (La disponibilidad de capacidad productiva es la diferencia entre la producción real y el máximo que una economía puede producir sin encender la inflación.)

Esto sugiere que la expansión actual tiene al menos dos años más por delante; la economía sigue operando alrededor de 5 por ciento por debajo de su potencial.

Mejor aún, las tres expansiones previas han terminado alrededor de tres años después de que cayó el desempleo a su tasa “natural”, probablemente entre 5 y 5.5 por ciento. Según ese patrón, JP Morgan estima que la expansión pudiera durar hasta 2018, lo cual la haría una de las más largas registradas.

Pero eso podría subestimar el riesgo real de una recesión, por dos razones. Una es que la disponibilidad de capacidad productiva podría ser más pequeña que lo pensado. Lewis Alexander de Nomura Securities, un banco, dice que los mercados laborales se están comportando como si la disponibilidad de capacidad casi hubiera desaparecido.

En junio, la proporción de empleos que siguieron vacantes saltó a 3.3 por ciento, igualando el punto más alto de la expansión anterior.

Segundo, las tasas de interés se han estancado en cero desde que comenzó la recuperación debido a un crecimiento débil y una inflación baja. Aun cuando la Fed comience a elevarlas el año próximo, como se espera, las tasas pasarán la mayor parte de esta expansión más cerca de cero que en cualquier momento desde los años 30. Eso deja a la Fed muy pocas armas para responder a otra sacudida.

Por ello, los ciclos anteriores quizá sean una mala guía sobre cuánto durará el actual. Olivier Blanchard del Fondo Monetario Internacional piensa que la economía ahora fluctúa entre periodos “normales” cuando se comporta como la ha hecho durante ciclos pasados, y periodos “anormales” cuando enfrenta a la restricción de tasas de interés cero y se debilita repentinamente.

Antes de la crisis, supusimos que permaneceríamos alejados de esas” restricciones, dijo.

“Ahora sabemos que, de vez en cuando, entramos en esa región y tenemos que estar listos para ella”.

Fuente: Dinero en Imagen