Es un hecho histórico, ya que la Tabla de Enfermedades de Trabajo no se actualizaba desde hace más de 46 años.

Cánceres de origen laboral y enfermedades derivadas de afectación de los trabajadores por factores de riesgo tanto psicosocial como ergonómico, son las principales incorporaciones a la Tabla de Enfermedades de Trabajo, la cual no se actualizaba desde hace más de 46 años.

El Subsecretario de Previsión Social del Gobierno de la República, Ignacio Rubí Salazar, explicó que las enfermedades de trabajo son resultado de la exposición de los empleados, por un lado, a tres tipos de agentes: físicos, químicos y biológicos; y, por otro, a dos factores de riesgo: psicosocial y ergonómico.

Mencionó como ejemplos, en el primer caso, la exposición a altas temperaturas, al contacto o exhalación de sustancias químicas, o la existencia de bacterias en los espacios donde se desarrolla una actividad productiva; y a la presión por intensas cargas de trabajo y largas jornadas laborales,  así como el uso continuo de máquinas, equipo o herramientas, en el segundo.

“En un hecho histórico, digno de ser destacado, se incorporó a la Ley Federal del Trabajo, dos tablas importantísimas en materia de seguridad y salud en el campo laboral, la de Enfermedades de Trabajo y la de Evaluación de Incapacidades Permanentes, que datan del 1 de abril de 1970. Es decir, estas tablas tenían 46 años y medio de vigencia y, por supuesto, ya estaban obsoletas, no acordes a la morbilidad y siniestralidad que se presenta en el ámbito laboral”,

Resaltó el funcionario de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS).

Recordó que la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (COCONASST) aprobó en agosto pasado una nueva tabla de Enfermedades de Trabajo que incorpora diferentes padecimientos que se habían venido presentando en el marco de los procesos productivos que se dan en el mundo y en nuestro País.

La anterior tabla contaba con 161 enfermedades, pero luego de su revisión se eliminaron 49 padecimientos que más bien eran síntomas, y se agregaron 73 nuevos padecimientos.

El grupo de enfermedad que registró mayor aumento fue el de cáncer de origen laboral, que pasó de 4 padecimientos a 23 de diferentes tipos; los males infecciosos y parasitarios también tuvieron aumento de 21 a 40.

Las enfermedades del sistema respiratorio fue el principal grupo que tuvo un descenso registrado, al pasar de 50 tipos de este padecimiento a 16.

Por primera ocasión, también, se incorporaron enfermedades de tipo psicosocial y ergonómico.

El funcionario de la STPS puntualizó que las intensas cargas de trabajo y las largas jornadas de actividad productiva, que implican gran esfuerzo mental y físico, son los principales factores que provocan el estrés laboral.

Dijo que esto se puede presentar en entornos organizacionales inadecuados, lo mismo en una oficina, fábrica o campo agrícola, y señaló que entre los factores de riesgo psicosocial se encuentra el estrés laboral y económico, y las adicciones al alcohol, tabaco o drogas.

En el caso de enfermedades derivadas de la exposición a factores de riesgo ergonómico están las músculo-esqueléticas, es decir, diferentes deformaciones por realizar una actividad productiva durante largos periodos en la misma posición, problemas que incluso algunas son de difícil atención.

Ignacio Rubí Salazar expuso que las enfermedades de los sistemas óseo y muscular se derivan del desarrollo de actividades productivas bajo esquemas diferentes a los que tradicionalmente se venían realizando, con la incorporación de maquinaria, equipo o herramientas que antes no se utilizaban, y puso como ejemplo el síndrome del túnel del carpo.

Esta neuropatía se presenta con más frecuencia en trabajadores que realizan trabajo intensivo con las manos, donde la fuerza de agarre repetida, la postura sostenida de la muñeca o repetida en extensión o flexión, puede aumentar el riesgo, y es causada en muchos casos por el empleo del “mouse” de la computadora.

El funcionario federal subrayó que las acciones de la STPS en materia de seguridad y salud en el trabajo buscan impulsar una cultura de la prevención, es decir, tratar de reducir el riesgo de que un empleado sufra un accidente o enfermedad laboral.