Humildad, ganas de aprender, práctica y participar de todas las formas posibles. 

 “No me he confundido. Solo he encontrado 10.000 maneras de equivocarme”. Zavain Dar Expèrto en mostrar como montar una empresa 

  • ​​Es importante asistir a encuentros sobre materias de interés, en el Silicon Valley los llaman meetups; en el caso de las mujeres, recomienda Girls who code, un colectivo dedicado a la programación. 
  • ​En la película que recrea la fundación de Facebook se mostraban maratones para construir aplicaciones, los famosos hackatons: “Están enfocados en la acción, en la participación. La experiencia que se gana en esos encuentros es muy valorada”, insiste Dar. Es decir, es importante que dentro de la comunidad se conozcan las habilidades de cada cual.
  • ​Después llega la hora de formar un equipo. 
  • En muchas ocasiones, las adquisiciones dependen no tanto del producto que se ofrece, sino de cómo funcionan y se compenetran entre sí. “Si no hay dinero, se puede compartir casa, dormir en el sofá; pero lo importante es que se creen dinámicas de grupo, confianza. 
  • Luego, investigar el mercado al que se dirigen y hacer muchas pruebas”, subraya. 
  • Y un consejo adicional: “Este mundo es muy pequeño, mejor portarse bien y tener un buen nombre. Al final, todo se sabe”.
  • ​Antes de comenzar a levantar dinero, como se denomina coloquialmente a la búsqueda de inversores, recomienda contar con un buen mentor: “Es importante que tenga experiencia y esté dispuesto a compartirla, que sea alguien de éxito pero que esté en activo. 
  • Ayuda a llegar a inversores y aprender de sus errores”, indica el profesor de Stanford. Mejor si es cercano, pero sin pasarse. 
  • Dar insiste en que no todos son buenos: “Si se escogen mal, solo se darán pasos en la dirección equivocada”.
  • ​Una de las aspiraciones habituales entre quienes emprenden es entrar en las incubadoras. Combinator o 500 Startups son de las más conocidas. 
  • “Son buenas porque ponen a mentores y consejeros. 
  • Pero es difícil entrar y pueden exigir un porcentaje elevado de la empresa, por lo que se diluye demasiado pronto”
  • Otro paso habitual es poner la sede en un coworking, oficinas compartidas, como Citizen Space, Workshop café y RocketSpace, de las que valora sus eventos y clases. 
  • Aunque no todo es positivo, Dar cree que no siempre es fácil concentrarse allí y, de nuevo, prefiere los que no piden un porcentaje de la empresa.

Los angel investors, “esos que manda Dios desde las nubes”, bromea, también pueden marcar el rumbo de la empresa. “Son los más desinteresados, a los que hay que involucrar e ilusionar. Son el primer contacto previo a los inversores”

Aconseja que cuenten con una buena red social para atraer a más. 

Son necesarios, por supuesto, pero pueden resultar incómodos si toman un control prematuro de la empresa.

Dar confiesa que, si tuviera que empezar ahora mismo con una nueva compañía, se centraría en campos como los servicios financieros, la seguridad digital o la salud. 

Publicado en El Economista