Sentados en un amplio salón de conferencias en las oficinas de Chia Co en el Soho de Nueva York, el fundador John Foss y su directora de marketing y cuñada, April Helliwell, degustan algunos de los cuatro nuevos sabores de vainas llamadas Chia Pod.

n62El snack para un desayuno saludable viene en ocho sabores, entre ellos frutilla, limón y dátil, chocolate amargo y café, mezclados con leche de almendras o coco y, por supuesto, semillas de chía. Las vainas, que vienen en vivaces envases de color anaranjado, son sólo una parte de la creciente oferta de productos con chía de la compañía, como los Chia Pod Oats y los Chia Pod Bircher Müesli, ambos para calentar y comer. Cuando les hacen la inevitable pregunta sobre la relación entre sus productos de chía y esas pequeñas macetas kitsch de terracota conocidas como Chia Pets, Foss se encoje de hombros y se ríe. “Está bien. Si así es como la gente descubrió la chía, no nos importa”.

Foss, oriundo de la región de Kimberley, en el este de Australia, es ante todo un granjero. Es su experiencia agrícola —junto con una férrea creencia en la importancia de los cultivos sustentables con una alta densidad de nutrientes— lo que ha ayudado a que la chía se haya convertido una de las protagonistas del mercado de la comida sana. Describe la misión de Chia Co con el entusiasmo de un pastor durante el sermón dominical: “Primero, identificamos los lugares que tienen la latitud correcta para la chía —el cultivo crece mejor dentro de los 15 grados de distancia del Ecuador, hacia el norte o hacia el sur—, así como el clima adecuado, el acceso adecuado al agua y a la irrigación, y el suelo apropiado.” Mediante el uso de Google GOOGL -1.25% Maps, Foss localiza granjas en todo el planeta, desde Nicaragua hasta Tanzania y Kenia, en busca de socios potenciales. “Luego viajamos a esas granjas para conocer a los agricultores y comprender su visión”, agrega. “Nos asociamos con agricultores que quieren hacer una diferencia, que sienten pasión por los cultivos de largo plazo.”

Pero, ¿qué es la chía exactamente? Para decirlo de forma sencilla, es una planta floreciente de la familia de la menta. Desde su reciente identificación como un superalimento, la popularidad de la chía se ha disparado. Pero Foss cree que la chía se mantendrá vigente durante más tiempo que las dietas paleo o los jugos desintoxicantes. Según la experta en nutrición Ashley Koff, la chía contiene fibra y ácidos grasos Omega-3, además de aminoácidos y algunos antioxidantes. Koff le recomienda chía a sus clientes pero sólo como parte de una dieta balanceada. “Si se agrega una porción de chía o un producto integral con chía en las tres comidas diarias, habrá mejoras en la digestión y se verán beneficios para la salud.”

Las semillas de chía forman un gel al estar en contacto con líquidos, y pueden absorber hasta 16 veces su peso en agua. La fibra ayuda a eliminar las toxinas del organismo y, según Koff, “se siente saciedad comiendo menos”. No es sorprendente que la chía sea favorita de las modelos (incluyendo a Doutzen Kroes, Lara Stone, Miranda Kerr y Karolína Kurková) y de Gwyneth Paltrow, que promociona las bondades de la chía en su sitio web, Goop. Dicho esto, Koff alerta: “Sólo porque algo contenga chía, no significa que sea necesariamente bueno”. Esparcir semillas de chía sobre un helado no hará que las calorías se evaporen.

El chef Seamus Mullen, dueño del restaurant Tertulia en el sur de Manhattan, es fanático de las semillas. “Tienen un sabor neutral y son muy versátiles. No son mucho más que una textura. Las he usado en galletas y en aderezos para darles una dosis adicional de grasas saludables.” Mullen ha luchado contra una artritis reumatoide y aunque no describe a la chía como una solución mágica, sí cree que incorporarla en su dieta ha ayudado inmensamente a mejorar su salud. “Difícilmente pasa un día sin que la coma”, dice Mullen.

En Chia Co, Foss y su equipo, que incluye a su esposa, Kay, tienen como objetivo el crecimiento sustentable y esperan poder capitalizar la expansión del mercado global de chía. (Fundada en 2003, la compañía ahora tiene 45 empleados y oficinas en Londres y Melbourne.) “Parte de la razón del éxito y de la rentabilidad de la compañía es que estamos completamente integrados desde el agricultor hasta el consumidor”, explica Foss, “y que devolvemos todas las ganancias posibles a los productores, para que puedan continuar cultivando chía.”

Alcanzar los US$100 millones en ingresos en 12 años es destacable para cualquier nuevo emprendimiento, pero Helliwell explica que les llevó todavía menos tiempo. “Los primeros años sólo cultivamos” —sin vender chía— “así que es más exacto decir que hemos alcanzado los US$100 millones en cinco años”. Con productos que se venden en 36 productos (disponibles en Whole Foods y Walmart WMT +0.25% en Estados Unidos), Chia Co realiza ahora su mayor apuesta de marketing como uno de los auspiciantes del torneo de tenis U.S. Open. “Analizo las marcas verdaderamente globales —marcas de champagne y bebidas—pero no hay ninguna marca global de comida sana”, dice Helliwell.

El éxito no ha modificado los tres principios que rigen el enfoque de Foss. “Quiero que sea sustentable económica, social y ambientalmente”, dice. “Ahora se trata de administrar el crecimiento, el personal, los recursos y la producción, de lograr que todo eso funcione y aprovechar al máximo esta oportunidad.”

Fuente: The Wall Street Journal