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Odebrecht dio la nota a finales del año pasado. El Departamento de Justicia de los Estados Unidos inició una investigación contra ella por un caso de soborno a funcionarios públicos de 12 naciones, entre ellas México, Argentina, Estados Unidos, Panamá, Guatemala, Perú, Venezuela, Colombia, entre otros. En el lapso de 2001 a 2016, Odebrecht pagó en coimas alrededor de 439 millones de dólares.

La constructora Odebrecht es una de las organizaciones más importantes de nuestro continente. Especializada en sectores como la ingeniería y construcción, así como en la solución de proyectos de infraestructura y energía, esta corporación tiene presencia en 25 países a nivel global. La corrupción del gigante brasileño le costó tres mil 500 millones de dólares -la multa más alta en la historia de EU-, además de tambalear la presidencia de Dilma Rousseff y desprestigiar el mandato, hasta ese entonces exitoso, de Lula da Silva.

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Más de 100 proyectos involucrados en el caso Odebrecht.

  • Argentina. Gasoductos, potabilización de agua, obtención de potasio y el soterramiento del ferrocarril Sarmiento, entre otros.
  • Brasil. Cientos de proyectos, incluyendo industrias extractivas y la represa Belo Monte, que desde su planeación ha ocasionado graves violaciones a los derechos humanos.
  • Colombia. La Ruta del Sol y la navegabilidad del río Magdalena, las dos obras de alta ingeniería más importantes del país.
  • Ecuador. Hidroeléctrica Manduriacu y refinería del Pacífico. Si bien la administración de Rafael Correa declaró que los posibles sobornos ocurrieron antes de 2007, el gobierno de Estados Unidos asegura tener pruebas de cohecho posteriores.
  • México. Proyecto petroquímico Etileno XXI, el más grande de América Latina, y el gasoducto Los Ramones II Norte.
  • Perú. Carretera Interoceánica Norte Sur, el proyecto hidroenergético Alto Piura y el tren eléctrico de Lima.
  • República Dominicana. La termoeléctrica Punta Catalina y la hidroeléctrica Pinalito.

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Es el caso de México, la acusación contra Odebrecht establece que entre 2010 y 2014 la empresa pagó sobornos por más de 10 millones de dólares a funcionarios

  • En 2014, Odebrecht ganó la licitación Odebrecht ganó la licitación de Pemex, a través de su filial Tag Pipelines –que tampoco figura en los documentos del caso–, del tramo dos del colosal desarrollo del gasoducto Los Ramones, que recorre los estados de Nuevo León, San Luis Potosí y Tamaulipas.
  • El contrato fue de 935 millones de dólares.
  • En 2011 inició la construcción del Complejo Petroquímico Etileno XXI, en Coatzacoalcos, Veracruz, el complejo más grande de su estilo en Latinoamérica.

Denuncias ignoradas

  • La represa Belo Monte, en Brasil, por ejemplo, comenzó a operar pese a que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos solicitó detener su construcción y proteger a los pueblos indígenas afectados.
  • Los pedidos de justicia fueron reprimidos, en ocasiones por gobiernos que, según la evidencia, recibieron sobornos para implementar proyectos.
  • América Latina es la región más peligrosa para los defensores de derechos humanos, especialmente para quienes protegen el medio ambiente, la tierra y el territorio.
  • Es muy posible que en gran parte de ellos los costos socioambientales hayan sido mayores que los beneficios. Esos daños también deben ser sancionados.

Una problemática regional; una solución de Estado

  • Cada Estado y empresa del continente deben adoptar medidas efectivas anticorrupción y evaluar sus procesos de planificación e implementación de proyectos.
  • Es urgente fortalecer el cumplimiento independiente y objetivo de las normas internacionales y nacionales de planeación, protección ambiental y de los derechos humanos.
  • Es primordial garantizar que los grandes proyectos sean con transparencia.

Los casos la investigación de la corrupción recaen en administraciones afines a las personas involucradas en el delito

  • La creación de un Observatorio Independiente Ciudadano regional ayudaría a indagar los impactos de grandes proyectos y las mejores opciones para resarcir los daños.
  • Asegurarse que las personas a cargo de decisiones transcendentales sirvan realmente al interés público
  • Toda la ciudadanía puede contribuir a que ello sea una realidad.

Para mayor información, puedes leer el artículo de Astrid Puentes Riaño.[/vc_column_text][/vc_column_inner][/vc_row_inner][boc_button btn_content=”Fuente” href=”http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/16/actualidad/1487272037_782885.html” target=”_blank”][/vc_column][/vc_row]