Las diversas pruebas y antidoping que aplican los empleadores para saber el consumo de drogas de sus empleados.

Los empleadores pueden considerar hacer pruebas de drogas a la luz de la epidemia del consumo de diversas drogas que, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), resultaron en cuadruplicar las muertes por sobredosis relacionadas con las drogas en los últimos años.

  • Sólo en 2013, más de 8.200 personas murieron a causa de una sobredosis de heroína.

Los empleadores deben asegurarse de que su plan de seguro cubra un buen tratamiento para la adicción de los empleados y sus familias.

Antidoping

La epidemia de consumo de drogas y en especial la heroína plantea la cuestión de si los empleadores deben intensificar sus programas antidrogas, especialmente en posiciones sensibles de seguridad.

  • Los empleadores deben considerar las pruebas si sus trabajadores tienen responsabilidades de trabajo potencialmente peligrosas, como conducir, operar maquinaria, o uso de materiales inflamables o herramientas eléctricas.

Además, los empleadores de la salud deben tener en cuenta las pruebas de drogas en empleados que tienen responsabilidades de atención al paciente y/o acceso a los medicamentos con narcóticos.

El riesgo y responsabilidad de los empleadores en estas industrias es alto si sus empleados usan drogas o alcohol durante el trabajo.

Un empleador debe tener una política antidoping por escrito que incluya:

  • Las descripciones de los tipos de pruebas que los empleados pueden esperar a que se les pida tomar.
  • Descripción de los procedimientos.
  • Las consecuencias disciplinarias por violar la política.

El uso actual de drogas no es una discapacidad cubierta por la ley, así que despedir a un empleado por no hacer una prueba de drogas no violaría esa ley.

Para llevar a cabo un programa antidoping, se señala que el empleador debe contar o contratar:

  • Una instalación para recoger muestras.
  • Un laboratorio para analizar las muestras.
  • Una revisión médica oficial de un médico con licencia y experiencia en el análisis de resultados de las pruebas de drogas para determinar si un resultado positivo podría haber sido causado por el uso legal de medicamentos recetados.

Además de distribuir la política antidoping a todos los empleados y supervisores, se sugiere que los empleadores capaciten a los empleados sobre los peligros del abuso de drogas y del alcohol, así como la creciente epidemia de consumo de heroína y el abuso de analgésicos recetados.

En grupos de riesgo

Cuando la gente va al médico para recibir tratamiento por lesiones de rutina, a menudo se prescriben analgésicos opioides.

Mucha gente todavía no se da cuenta de lo adictivo que estos medicamentos son, y que estos medicamentos pueden ser drogas de transición a otras como la heroína.

Este es un gran problema de salud pública.

Algunas personas cambian de opioides a la heroína porque es más barato.

Según los CDC, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, las personas con mayor riesgo de adicción a la heroína son:

  • Las personas que son adictas a los analgésicos opiáceos recetados.
  • Las personas que son adictas a la cocaína.
  • Las personas que no tienen seguro o que están inscritos en Medicaid.
  • Los blancos no hispanos.
  • Las personas que son adictas a la marihuana o el alcohol.
  • Las personas que viven en una gran área metropolitana.
  • De 18 a 25 años de edad.

Estrategia de respuesta a las drogas y en especial a la heroína

Estrategia del gobierno en Estados Unidos se centrará en el uso de heroína en las regiones que resulten estratégicas sobre todo en ciudades.

Acciones en países desarrollados.

Estas áreas regionales de Narcotráfico de Alta Intensidad (HIDTA) tendrán dos coordinadores regionales céntricos, uno con un enfoque de salud pública y el otro con un enfoque de seguridad pública, que gestionará la implementación de los equipos de estrategia.

El coordinador de salud pública se encargará de supervisar los informes regionales de información y alertas de sobredosis fatales y no fatales. Este individuo movilizará una respuesta rápida para distribuir naloxona-que revierte los efectos de los opioides en sobredosis o amplía en las zonas afectadas para tratar la sobredosis y ayudar a prevenir muertes.

El coordinador de seguridad pública se encargará de supervisar la ejecución de los objetivos de seguridad pública, garantizando el apoyo cuando sea necesario y la inteligencia se está difundiendo a las autoridades policiales pertinentes para permitir la interrupción del suministro de heroína.

La nueva estrategia demuestra un fuerte compromiso para hacer frente a la heroína y a la prescripción de opioides, epidemia tanto de salud pública como de seguridad pública.

El gobierno seguirá ampliando los esfuerzos para prevenir el consumo de drogas, aumentar la aplicación de la ley de drogas, facilitar el acceso al tratamiento, el trabajo para reducir las muertes por sobredosis y apoyar a las personas en su recuperación.

Fuente: http://www.shrm.org/legalissues/stateandlocalresources/pages/employers-heroin-epidemic.aspx#sthash.nhVqGRNX.dpuf