En una crisis, los líderes tienen que abrazar el pensamiento contrario a la intuición, los nuevos grupos de talento pueden crear soluciones  que antes no eran evidentes. Además los equipos no homogéneos generan creatividad porque los miembros aportan diferentes perspectivas y enfoques.

La complejidad de los problemas que se plantean en una crisis es un desafío enorme. Cuando una situación parece demasiado grande, multifacética y complicado, sentimos que no hay manera de abordarlo. Pero sólo hay que comenzar. Piense en una situación compleja, como una colección de problemas simples. Comience por hacer frente a las necesidades más básicas y luego romper todos los problemas grandes en trozos más pequeños. Escuchar a los empleados para tener una idea de lo que está ocurriendo en diversas áreas.

Una vez que se desata una crisis, es la capacidad de los líderes para desaprender lo aprendido con anteriormente y que conduce al éxito. Moverse a través de las etapas de aprendizaje, desaprendizaje y volver a aprender, una y otra vez, para asegurar el crecimiento y evitar el fracaso.

El monitoreo y seguimiento de los recursos emocionales es difícil, pero hay que saber que tan resiliente es su gente. Los líderes que prestan atención a esta idea son menos propensos a establecer expectativas poco realistas, ya que se dedican a la recuperación lenta, pero de larga duración para el éxito de la empresa y de los trabajadores.

Una de las maneras más eficaces de gestión de una crisis para una organización, es enviar apoyo en la forma de “equipos temporales” porque solo están presentes durante el tiempo que sea necesario. Por ejemplo, poniendo a los directivos en condiciones de “arremangarse” y estar codo a codo con los trabajadores de primera línea es una experiencia de unión increíblemente poderosa.

Al crear sus equipos de respuesta, recuerde que debe hacerse cargo de los administradores mediante el apoyo de sus esfuerzos y satisfacer sus necesidades. Involucrar a ellos tanto como sea posible en las decisiones sobre la asignación de recursos, el establecimiento de prioridades y definición direccional para el esfuerzo de recuperación.