En el mundo híper-conectado de hoy, el tipo de líderes que han escalado a la cima corporativa con un estilo basado en comandos y control, pueden tener dificultades a la hora de ajustarse a las nuevas realidades laborales. La gente de negocios está desarrollando trabajo colaborativo, no sólo con sus colegas sino con sus proveedores, clientes y otras agencias externas. Y debido a que los equipos globales son más dispersos, hay una dependencia en las redes sociales que podría llevar aún más allá a la conectividad.

Aquí algunos puntos de partida para inspirar una amplia transformación cultural y en rendimiento de los equipos, a través de estas 5 acciones:

1.- Ser un conector global

Presencia visible en los medios de comunicación social, no es una frivolidad. Utilizar herramientas como el “check in” permite a los empleados saber que eres accesible, y les permite traer preocupaciones y sugerencias para el área de RH, virtualmente o en persona.

Es importante ordenar la información y traducirla en una forma que sea relevante para los retos de su negocio. Da oportunidad a RH, ser ejemplo y poder animar a sus colegas de que estén centrados más en el exterior, sin dejar lo interior.

2.- Talento diverso

No importa qué tan diverso es un equipo en términos de antecedentes, disciplinas, culturas o generaciones. Ellos pueden llegar a grandes resultados si son dirigidos bien.

La diversidad se puede ver desperdiciada si se trata de homogeneizar. La mayoría de la gente tiende a colaborar con aquellos que conocen bien o que tienen antecedentes similares, sin embargo, los grupos estáticos crean insularidad, lo cual puede matar la creatividad y la innovación. Para atraer y retener a los mejores y más brillantes, hay que estar dispuestos a mezclar las cosas.

3.- Colaboración e innovación: dos ideas medulares

La colaboración puede ser saboteada por las guerras y disputas territoriales políticas que se dan en la parte superior.

La innovación se fomenta a través de la colaboración y la cooperación, los líderes no deben depender tanto de los indicadores de resultados de corto plazo. Hay que despolitizar a la alta dirección, y recompensar a los ejecutivos por colaborar en lugar de promover agendas individuales es esencial.

4.- Mano firme para dirigir

Una vez que los líderes alienten a crear una cultura colaborativa, es fácil continuar. Los líderes de colaboración eficaces, asumen un papel importante en la dirección de equipos y en la asignación de autoridad para tomar decisiones claras y responsabilidades, para que siempre se sobrentienda quién puede hacer la llamada final, si no se llega a un acuerdo evidente en el tiempo.

5.- Llevar el control es saber escuchar

Los líderes de RH tienen que ser capaces de aprovechar las ideas, a las personas y recursos a través de fronteras de todo tipo. Significa la construcción de fuertes conexiones dentro y fuera de la empresa, sabiendo cuándo ejercen influencia en lugar de la autoridad, y cuándo llamar el tiempo en discusiones circulares, que llevan a una crítica, y a tomar una acción decisiva.

Una de las principales cosas que RH puede hacer, es permitir el liderazgo colaborativo para hacer uso de herramientas tales como:

  • Reuniones virtuales para mantener a los equipos y las relaciones externas de forma productiva, conectado, y en evolución.
  • Las diferencias en las convicciones, los valores culturales y normas de funcionamiento sumen inevitablemente complejidad a los esfuerzos de colaboración.
  • Con las  herramientas adecuadas, los equipos pueden hacer el trabajo en equipo más rico, más innovador y valioso.
  • ¿Listo para darle una oportunidad?

 Fuente:

https://hbr.org/sponsored/2015/12/5-ways-to-become-a-more-collaborative-leader