¿Cómo reconocer a un empleado tóxico?

  1. Se centra siempre en el lado negativo de las cosas

Son profundamente pesimistas, ven el vaso medio vacío, no aprecian los aspectos positivos, siempre se centran en los errores y problemas, provocan desgaste, desmotivación y contagian su negatividad.

  1. Nunca escucha los problemas

Acude a los problemas, escucha tus dificultades y brinda apoyo emocional. Están al lado cuando se necesita pero no dispuestos a brindar su ayuda. Cuentas tus problemas y terminas compadeciéndote de los suyos, que son menores y te hace sentir solo.

  1. Siempre está dispuesto a señalar los defectos

Señala los errores y defectos, tiene la crítica preparada y le cuesta reconocer tus logros y aptitudes, en vez de ofrecerte el apoyo que necesitas. Minará tu autoestima y autoconfianza.

  1. Saca de quicio a los integrantes del área

Se las arregla para molestar y hacer que se terminen experimentando emociones negativas, ya sea porque te has enfadado o porque te sientes culpable. Al encontrarse con ellos, pierdes tu equilibrio emocional y terminas sintiéndote mal, no los necesitas en tu vida organizacional.

  1. No toma en cuenta los sentimientos

No tienen empatía, habilidad esencial para sobrevivir en nuestra sociedad para ponerse en el lugar del otro, equilibrar nuestras palabras y actitudes, para no dañar a nuestro interlocutor. No le interesan tus sentimientos, su prioridad absoluta es él mismo.

  1. Presiona para que otros hagan cosas con las que no se siente a gusto

Profundamente egoísta, no tiene reparos en presionar para obtener un logro o conseguir su objetivo. Vela por sus intereses y recurre a diferentes métodos de manipulación para presionar y lograr que se tomen decisiones que van en contra de los valores, necesidades y deseos.

  1. Llena de dudas a las áreas

Emprende la vida con miedo, no se atreve a salir de su zona de confort y no quiere que los demás lo hagan. Boicotea cualquier proyecto, siembra inseguridad. Son especialistas en cortar las alas y borrar los sueños.

  1. Traspasa continuamente los límites organizacionales

Invasor, no respeta los derechos y cruza continuamente tus líneas rojas. Tensa situaciones para comprobar el límite de tu paciencia.

Invade el espacio y roba el tiempo, exige disposición a responder cuando lo necesita y es un manipulador emocionales para hacerte sentir culpable.

  1. Nunca asume su responsabilidad laboral

Nunca asume su responsabilidad, es alguien difícil de manejar porque la responsabilidad nunca es suya, siempre estará buscando chivos expiatorios en los cuales depositar la culpa. No es extraño convertirse en uno de ellos.

  1. Se resiste a cambiar

Nunca indisdispuesto, no quiere cambiar, ni siquiera lo intenta, entonces es mejor dejar de lado esa relación porque no existe compromiso ni voluntad para que la relación laboral funcione.